Las empresas argentinas se pronunciaron en contra de la dolarización total de la economía, una de las propuestas claves de Javier Milei de cara a las elecciones presidenciales.
Las empresas de la Argentina prefieren evitar la dolarización
Así lo mostró una encuesta de Reuters entre 125 hombres de negocios presentes en el Coloquio de IDEA.
La dolarización en Argentina
En el evento celebrado en Mar del Plata, Reuters consultó a ejecutivos de empresas de varios sectores sobre la posibilidad de tener un Gobierno centrado en el peso, cambiar a un sistema dual peso-dólar, o hacer un cambio total al sistema dólar.
Sólo dos personas respaldaron la dolarización total de cara a las elecciones presidenciales del 22 de octubre.
Alrededor de dos tercios de los consultados hablaron de apoyar un sistema bimonetario propuesto por la candidata conservadora Patricia Bullrich, quien es popular entre los líderes empresariales, pero se está rezagando en encuestas de opinión más amplias.
Casi un tercio favorecía quedarse con el peso, a pesar de su reciente deslizamiento y su inflación de tres dígitos.
Dolarizar la economía es la principal propuesta del candidato por La Libertad Avanza, Javier Milei, quien también buscará cerrar el Banco Central.
El ministro de Economía, Sergio Massa, buscará seguir pesificando la economía, pese a que no pudo bajar la inflación y evitar la devaluación.
Los empresarios en el Coloquio de IDEA
La mayoría de los empresarios encuestados dijeron que era importante quedarse con el peso para poder ajustar las variables monetarias y mantener la competitividad. Un cambio total al dólar significaría perder las palancas de política monetaria.
En la encuesta, un 80% dijo que preferiría un gobierno de Bullrich, respaldando sus planes para normalizar la economía.
Un 11% se inclinó hacia Massa y sólo el 7% estaba a favor de Milei.
La mayoría de los encuestados sitúan el valor real del peso entre 650 y 1.000 por dólar, mucho más débil que la tasa oficial controlada de 350 pesos.
El país tiene estrictos controles de capital que limitan los intercambios oficiales de divisas, lo que ha avitado a los mercados paralelos populares.