Los países de la Unión Europea aprobaron la creación de un nuevo régimen corporativo, denominado EU Inc. o Régimen 28, que permite a las empresas operar en todo el bloque con unas reglas únicas en lugar de ajustarse a la normativa de cada país en el que tengan actividad.
La Unión Europea aprobó la creación de un nuevo régimen único para empresas de la región
Se trata de un mecanismo favorable para las startups y PyMEs del bloque.
El marco, que será voluntario y está pensado para las firmas innovadoras, posibilitará que las firmas se registren en menos de 48 horas, con un costo administrativo máximo de 100 euros, de manera totalmente digital y sin necesidad de contar con un capital inicial mínimo.
Fomento de la actividad privada
El texto acordado fijó la posición de los Estados miembros para negociar con la Eurocámara la propuesta presentada por la Comisión Europea el pasado marzo.
Este busca que las empresas puedan explotar el potencial del mercado único al acabar con la panoplia de normas nacionales que deben cumplir actualmente si quieren operar en varios países.
"Esta medida supondrá una diferencia real y práctica para las startups y PyMEs que quieran aumentar su tamaño en la UE", dijo en un comunicado el primer ministro de Irlanda, Micheal Martin, cuyo país preside este semestre el Consejo de la UE.
"Será más fácil establecerse, atraer y retener personal con talento, y aprovechar las ventajas del mercado único, una de las grandes fortalezas de Europa", puntualizó.
El acuerdo entre Estados modifica en algunos puntos la propuesta de la Comisión, haciendo el marco "más sencillo y flexible", por ejemplo, al dejar los requisitos de intercambiar información con las administraciones nacionales en el "mínimo" o introducir el principio de que las operaciones se hagan una única vez y solo de manera digital, según informó el Consejo.
Puntos destacados de la normativa
El mecanismo introduce salvaguardas adicionales al permitir que los Estados rechacen el registro de una empresa por motivos relacionados con el blanqueo de capitales o la financiación del terrorismo u otras actividades criminales de acuerdo con sus leyes nacionales.
Los Veintisiete mantuvieron la propuesta de la Comisión Europea de que las empresas registradas bajo este régimen creen planes de opciones de acciones para sus empleados -destinados a favorecer la atracción de talento, con la promesa de participar de los futuros beneficios- pero limita su alcance a las empresas pequeñas de mediana capitalización (con 750 empleados y 150 millones de facturación anual).
Por otro lado, aclararon que en materia laboral, las compañías registradas bajo EU Inc. estarán sujetas a las normas de participación de los empleados del país en que se hayan registrado, tal como propuso la Comisión.
Añadieron un mecanismo opcional para asegurar que, si exceden el umbral para la participación de los empleados en otro de los Estados donde operen, cumplan también sus normas nacionales.
Sin embargo, dan flexibilidad a las empresas sobre cómo cumplirlas, según explicó el Consejo en un comunicado.
El efecto sobre las normas de trabajo ha sido una de las principales críticas hacia el EU Inc., ya que, si bien la propuesta de Bruselas prevé que tengan que cumplirse las del país dónde estén efectivamente los trabajadores, los sindicatos europeos temen que el nuevo régimen incite a las empresas a registrarse en los países con legislaciones más laxas y contribuya a eludir las obligaciones de consultar con los trabajadores.
La Confederación Europea de Sindicatos teme asimismo que se eluda la negociación colectiva, que el sistema de opciones sobre acciones sustituya a salarios o que las liquidaciones aceleradas que contempla la normativa acaben en impagos.