La valuación de empresas es un proceso que se utiliza para determinar el valor económico de una compañía mediante el análisis de sus estados financieros, activos (tanto tangibles como intangibles) y potencial de crecimiento futuro.
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Valuación empresarial: La herramienta para hacer crecer el negocio a largo plazo
Los tips de un experto en la materia sobre cómo capitalizar las oportunidades del mercado.
Se trata de una herramienta fundamental para la toma de decisiones en procesos como fusiones, adquisiciones, reestructuraciones o sucesiones, permitiendo a propietarios, inversores y compradores conocer el valor real de un negocio.
Implica cuatro aspectos centrales:
_Toma de decisiones estratégicas: Ayuda a los propietarios a conocer el valor de su empresa para planificar el crecimiento.
_Fusiones y adquisiciones: Es crucial para fijar un precio justo en operaciones de compra o venta de compañías.
_Negociaciones: Proporciona una base objetiva para negociaciones entre accionistas.
_Planificación financiera: Permite la planificación del patrimonio y la creación de reportes financieros.
En un entrevista con Somos Pymes, Klaus Bohner, CEO de Metro Capital, resaltó que se trata de “una brújula que empieza a ser adoptada en cada vez más en más PyMEs de Latinoamérica”.
Cómo entender a la valuación empresarial
El especialista en fusiones y adquisiciones, analizó los desafíos que enfrentan las firmas del rubro en un contexto de transformación.
"La valuación es, en pocas palabras, ponerle un valor objetivo, de mercado, a una empresa. Saber cuánto vale tu negocio", puntualizó Bohner.
"Para hacerlo no solo se analizan los números actuales: activos, ventas, resultados; sino también su capacidad de crecer en el futuro", aclaró.
Y enfatizó: "Es el paso previo a cualquier plan de crecimiento: permite entender dónde estamos, hacia dónde queremos ir y qué hace falta para lograrlo".
En el mercado de fusiones y adquisiciones de empresas (M&A), la valuación funciona como una brújula que orienta la negociación.
"Le da al comprador de una empresa una referencia justa de lo que está pagando y al dueño la tranquilidad de saber que está haciendo valer el negocio que construyó", completó el experto.
La importancia para las PyMES
Muchas veces se piensa que la valuación es una herramienta para grandes compañías, pero para las PyMEs es incluso más importante.
"En primer lugar, porque es una herramienta de crecimiento. Conocer el valor de tu negocio te permite saber dónde estás parado, identificar fortalezas, debilidades; y detectar qué palanca ajustar para seguir avanzando hacia tus objetivos", identificó Bohner.
"También ayuda a prevenir conflictos, especialmente en las empresas familiares: poner un número claro sobre la mesa reduce mucho la incertidumbre y facilita los acuerdos entre socios o familiares", argumentó.
"Y, por sobre todas las cosas, valuar una empresa favorece la planificación", indicó el CEO de Metro Capital.
"Una valuación es el primer paso para ordenar la gestión interna de la compañía y profesionalizar procesos, evitando que una oportunidad de venta o una crisis económica nos tome por sorpresa", añadió.
Los errores más frecuentes en una venta, sociedad o fusión
En charla con Somos Pymes, Bohner aclaró que lo peor que se puede hacer es "no planificar, empezar a entrenar para subirse al ring un mes antes de la pelea".
"Ya sea porque cuando llega una oportunidad de venta, no estás preparado para aprovecharla: tus procesos no son profesionales, la empresa depende de una sola persona, los números no reflejan todo el potencial de la compañía o simplemente faltan aspectos reglamentarios claves", ilustró.
"O también puede ocurrir que nos veamos afectados por contingencias que nadie quiere pensar, pero que forman parte de la vida de cualquier negocio: la muerte de un socio, una enfermedad o discapacidad, un divorcio o una crisis financiera", ejmplificó el especialista.
"Esas “4D”, como se las suele llamar por sus siglas en inglés, pueden cambiar todo de un día para otro. Y si no hay acuerdos claros y un plan, el impacto suele ser muy duro", exclamó el entrevistado.
"Cuando la decisión aparece de golpe, como algo coyuntural, las oportunidades se achican. Cuanto más preparada está la empresa, más cartas tiene en la mano a la hora de jugar", sentenció.
La clave de la planificación
"El mejor momento no es cuando aparece una urgencia; hay que preparar a la empresa con un plan de crecimiento", continuó el experto.
"Eso significa tener los procesos claros y documentados, conocer el valor real del negocio y, sobre todo, tener en mente hacia dónde queremos llevarlo", precisó Bohner.
"Vender o sumar un socio no debería ser una reacción a un problema puntual, sino una decisión estratégica", esgrimió al respecto.
"Hoy, el mercado argentino de fusiones y adquisiciones entró en un escenario de cautela de cara a las elecciones de octubre", dijo el líder de Metro Capital.
Y postuló: "En este contexto, lo recomendable es enfocarse en ordenar la casa: tener balances prolijos, procesos claros y una estrategia bien definida".
"Eso permite que, cuando el mercado se reactive después de octubre, la empresa esté en mejores condiciones para aprovechar las oportunidades que se abran", concluyó.