La construcción sostenible es un enfoque integral para diseñar y montar edificaciones que reducen el impacto ambiental en todas las fases de su ciclo de vida, optimizando los recursos naturales y mejorando el confort de las personas.
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SUSCRIBITEUna inversión que mejora la eficiencia y el valor de los edificios.
La construcción sostenible es un enfoque integral para diseñar y montar edificaciones que reducen el impacto ambiental en todas las fases de su ciclo de vida, optimizando los recursos naturales y mejorando el confort de las personas.
La eficiencia energética implica el uso de aislamientos térmicos avanzados, orientación adecuada de los ambientes, paneles solares y sistemas de climatización de bajo consumo para reducir hasta un 35% el gasto.
En cuanto a materiales ecológicos y de bajo impacto, se emplean hormigón de baja huella de carbono, madera laminada cruzada (CLT), bambú, o materiales reciclados que disminuyen la extracción de recursos vírgenes.
En una entrevista con Somos Pymes, Bernardo Barona, director de Expansión y Crecimiento para América Latina de Green Building Certification Inc. (GBCI), analizó cómo el fenómeno está transformando el desarrollo urbano y el que impacto tiene sobre los costos.
En el comienzo de la charla, el especialista admitió: "El desarrollo de las ciudades nos obliga a pensar no solamente en cuánto cuesta construir un edificio, sino también en cuánto va a costar operarlo y cuál será su impacto durante toda su vida útil".
"En un contexto de cambio climático y creciente demanda energética, utilizar los recursos de manera eficiente ya no es solamente una cuestión ambiental: también es una decisión económica", planteó.
Y especificó: "Un edificio sostenible es, en esencia, un edificio eficiente. Busca optimizar el consumo de energía, gestionar de manera inteligente el agua, reducir desperdicios y utilizar materiales considerando su impacto a lo largo de todo el ciclo de vida".
Acerca del elevado costo de construir de manera sostenible, Barona remarcó: Es "uno de los principales mitos que tenemos que seguir derribando".
"Tradicionalmente se estima que incorporar criterios de sostenibilidad puede representar un incremento inicial marginal, de entre un 2% y un 3% del presupuesto de una obra. Pero ese análisis cambia cuando incorporamos los costos de operación y mantenimiento del edificio durante toda su vida útil", explicó.
"Además, cuando la sostenibilidad se incorpora desde las primeras etapas del proyecto y se trabaja de manera integrada entre arquitectos, ingenieros, desarrolladores y especialistas, es posible reducir significativamente ese costo adicional e incluso desarrollar proyectos que prácticamente no incrementen la inversión inicial", aclaró.
Según el experto, el verdadero análisis tiene que hacerse sobre el ciclo de vida completo del inmueble.
"Los ahorros en energía, agua y operación pueden compensar ampliamente cualquier inversión adicional realizada al comienzo", ejemplificó.
Sobre este punto, Barona sentenció que "la eficiencia tiene un impacto directo sobre los costos operativos y, por lo tanto, sobre la rentabilidad del activo".
"Pero además hay otro factor cada vez más importante: el valor que el mercado asigna a los edificios que pueden demostrar objetivamente sus niveles de eficiencia y desempeño ambiental", advirtió.
"Por eso, la certificación por parte de terceros adquiere tanta relevancia. Estándares globales como LEED permiten transformar conceptos que muchas veces son difíciles de medir en indicadores concretos y verificables para desarrolladores, inversores, fondos y usuarios", subrayó.
¿Qué papel juegan las certificaciones en este proceso? "Son fundamentales porque aportan transparencia y rigor. La sustentabilidad no debería basarse solamente en declaraciones, sino en métricas que puedan ser verificadas", respondió el representante de GBCI.
LEED v5 es la quinta generación del sistema de certificación de edificios sostenibles desarrollado por el U.S. Green Building Council (USGBC), diseñado para alinear al sector de la construcción con los objetivos climáticos globales al 2030 y 2050.
"En este sentido, LEED v5 representa un paso importante porque incorpora una mirada todavía más integral sobre el desempeño de los edificios, contemplando aspectos vinculados con carbono, resiliencia, salud y bienestar, además de eficiencia energética y uso responsable de los recursos", puntualizó.
"América Latina tiene un potencial enorme. La región aporta cerca del 4% de las emisiones globales y varios países cuentan con matrices eléctricas relativamente limpias, como Costa Rica, Uruguay, Chile y Colombia", reconoció.
Pero alertó: "El desafío no termina en la energía que consume un edificio. Tenemos que mirar también qué sucede antes de que los materiales lleguen a la obra: cómo se producen, qué materias primas utilizan, cuánta energía requieren y cuál es su huella de carbono".
"La próxima gran discusión de la industria va a estar cada vez más relacionada con la descarbonización de las cadenas productivas y con la huella incorporada de los materiales", completó.
"Las decisiones que tomamos durante la etapa de diseño pueden determinar una parte muy importante del impacto ambiental del proyecto durante décadas", enfatizó el especialista en diálogo con Somos Pymes.
La innovación en química de materiales puede generar soluciones con menor huella de carbono, formulaciones de base biológica y tecnologías que permitan reducir el uso de cemento y clinker, entre otras alternativas.
"Por ejemplo, desde la industria química ya se están desarrollando materiales para construcción fabricados con energías renovables, soluciones de base biológica y aditivos que permiten disminuir el contenido de cemento y clinker en determinadas aplicaciones", detalló.
¿Qué deben tener en cuenta hoy los desarrolladores? "Primero, entender que no alcanza con mirar solamente el precio de compra. Hay que analizar el desempeño del material, su eficiencia, su composición, su trazabilidad y el impacto que tendrá durante todo su ciclo de vida", recomendó Barona.
"La construcción sostenible requiere tomar decisiones con información. Cuanto antes se incorporen estos criterios en el diseño, mayores serán las posibilidades de optimizar costos y desempeño", dijo al respecto.
El principal desafío que tiene por delante la industria de la construcción es "dejar de pensar la sustentabilidad como un elemento adicional que se incorpora al final de un proyecto. Tiene que formar parte de la estrategia desde el comienzo", añadió.
Y replicó: "No existe una única receta. Necesitamos articular conocimiento, ciencia, innovación, nuevos materiales y estándares que permitan medir los resultados. La transformación de la construcción va a depender de que todos los actores de la cadena -desde quienes diseñan y desarrollan hasta quienes fabrican los materiales- trabajen con una mirada común".
"La construcción sostenible no es solamente construir de una manera diferente. Es construir edificios más eficientes, con menores costos operativos y con capacidad de generar valor durante todo su ciclo de vida", concluyó.
