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Gestión

Por qué aplicar las normas ISO permite a las PyMEs "jugar en primera"

La palicación de un mecanismo que posbilita mejorar la calidad de sus productos, aumentar la eficiencia de las operaciones y mejorar la capacidad de innovar.

Por Mauro Torres 1 de septiembre de 2026 - 13:24

En una entrevista con PyMEs en La Red (AM 910, domingos de 6 a 8 hs), Laura Polonsky, directora de Mind & Process, se refirió a las ventajas de obtener una certificación de normas ISO en el sector privado.

En un mundo que cambia de manera constante, la diferencia está en la sostenibilidad, la transparencia y la gobernanza. En ese contexto, la herramienta permite dar el salto de calidad y "jugar en primera".

El valor de las normas ISO en las PyMEs

"Las normas ISO son estándares internacionales que nacieron en la industria automotriz oriental, más precisamente en la firma japonesa Toyota, enmarcadas en el universo del Kaizen (cambio para mejor)", describió Polonsky en el programa que conduce Christian Dátola.

"Sirven para ordenar las organizaciones a la hora de definir la estrategia, entender el contexto y cómo poner objetivos, armar la estructura, elegir a las personas que la van a integrar, y las respuestas que le vas a dar a tus clientes respecto del servicio", ilustró.

Las normas ISO son herramientas fundamentales para estructurar esa gestión.

Estándares como ISO 9001 (Gestión de la Calidad), ISO 14001 (Gestión Ambiental), ISO 27001 (Seguridad de la Información) e ISO/IEC 42001 (Gestión de Sistemas de Inteligencia Artificial) permiten establecer procesos sólidos, comparables y alineados con las nuevas demandas del entorno.

"Aplicar estas normas pone a las empresas argentinas en el mismo plano que sus proveedores internacionales, sin la necesidad de tener que hacer auditorías extras", aclaró la especialista.

Y aclaró: "Usar bien las ISO significa jugar en primera. Una empresa bien preparada puede certificar y utilizar esta herramienta para tener prácticas adecuadas día a día y brindárselas a los clientes".

Salto de calidad

En un contexto marcado por la descarbonización, el avance de la Inteligencia Artificial y el incremento de las exigencias regulatorias, las organizaciones enfrentan una nueva realidad, ya no alcanza con hacer las cosas bien.

Según Polonsky, la certificación ISO "es la puerta que te permite acceder a un sistema de gestión de calidad".

"La revalidación de las normas se hace todos los años y la recertificación se realiza cada tres. Si un auditor detecta que uno de los elementos no se está cumpliendo, tu certificado se puede caer y no lo podés usar más", puntualizó acerca de la aplicación del mecanismo.

"Cada certificado tiene un número con su respectivo holograma y no se puede falsificar", enfatizó.

Asimismo, se refirió a "las cinco herramientas de las ISO que son muy buenas para las PyMEs": Gestión por objetivos, feedback del cliente, tener planes de desarrollo de personas, la evaluación de proveedores y la confección de mapas de proceso para luego entenderlos.

"Todo este proceso se debe entender como un proyecto de cambio de cultura basado en una mejora continua, y tiene que ser un compromiso adoptado por la dirección de la compañía", pronunció la directora de Mind & Process.

"Hay que hacerlo de a poco y trabajando mes a mes con un equipo multidisciplinario, para lograr aprenderlo recién en tres años. Se debe involucrar a más de una gerencia", detalló.

"Cuando empezás a jugar en primera entendés la diferencia. El sistema te permite saber qué actividad hacer en cada momento y cómo puedo mejorar para ser más eficiente y competitivo", concluyó Polonsky.

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