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Del discurso a la evidencia

Cómo medir la autoridad digital en la era de la Inteligencia Artificial

Las marcas ya no solo necesitan construir un discurso sobre sí mismas: también deben lograr que aquello que dicen pueda ser encontrado, comprendido y validado fuera de sus propios canales.

Por Redacción Somos Pymes 30 de septiembre de 2026 - 13:12

Una empresa puede tener sitio web, publicar constantemente en redes sociales, aparecer en Google, invertir en publicidad y generar contenido durante años. Aun así tener poca autoridad digital.

Esto depende de la capacidad de una marca para ser encontrada, comprendida, reconocida y considerada como una fuente confiable o una opción relevante dentro de los entornos digitales donde sus clientes buscan, comparan y toman decisiones.

Surge de la relación entre lo que una PyME dice sobre sí misma, lo que demuestra, lo que otras fuentes dicen sobre ella y la consistencia con la que esas señales aparecen en buscadores, plataformas, medios, comunidades y nuevos sistemas de Inteligencia Artificial.

En una entrevista con Somos Pymes, Magalí Pessah, referente en estrategia digital y marca personal, explicó por qué hubo un cambio en la construcción de autoridad digital y las claves para medirla.

La transformación del ecosistema digital

"Durante mucho tiempo, construir una marca implicaba definir qué quería decir de sí misma y encontrar los canales adecuados para comunicarlo. Hoy esa lógica empieza a cambiar. Ya no alcanza con que una empresa diga quién es: también necesita que el ecosistema digital pueda demostrarlo", resaltó la especialista.

"Las personas investigan antes de confiar y además, los motores de respuesta basados en Inteligencia Artificial sintetizan información proveniente de múltiples fuentes. Por eso aparece un nuevo desafío: la autoridad digital debe ser verificable", explicó.

Y aclaró: "Una marca se vuelve verificable cuando aquello que afirma sobre sí misma también aparece cuando la buscamos fuera de sus propios canales".

Magalí tiene más de 25 años de trayectoria trabajando para compañías globales como Disney, Jeep, Carrefour, entre otros.

Hoy nuclea a una comunidad de 60 mil seguidores en LinkedIn y lidera su agencia ByTheWeb.

Desde allí, asesora a profesionales y empresas a potenciar su posicionamiento, estudiando a fondo la evolución de las plataformas y el impacto de las nuevas tecnologías.

Al ser consultada sobre cómo puede una PyME saber qué imagen construye, Pessah afirmó: "Hay una prueba muy sencilla: hacer el ejercicio de buscar a la propia empresa como si fuéramos un potencial cliente que no la conoce. La pregunta es qué aparece fuera del sitio web y las redes sociales".

"Medios, clientes, referentes, especialistas, reseñas, casos de éxito y otras fuentes independientes construyen una parte cada vez más relevante de la percepción de una compañía", especificó.

"La pregunta clave sería: Si alguien no leyera ningún contenido producido por la empresa, ¿llegaría igualmente a la conclusión que la marca quiere instalar?", postuló al respecto.

¿Tener presencia digital alcanza para construir autoridad?

"No necesariamente", resaltó la entrevistada. Y subrayó: "Decir que una empresa es experta, innovadora o líder ya no alcanza por sí solo. Cada promesa debería tener una evidencia detrás".

"Casos de éxito, datos, resultados, diagnósticos, investigaciones, metodologías propias y conocimiento especializado funcionan como evidencia concreta de aquello que una marca afirma", continuó.

"Por eso, por cada atributo que una empresa quiera instalar, debería poder responder una pregunta muy simple: ¿Qué prueba tenemos de esto?”, indicó.

¿Qué importancia tienen las personas que representan a una compañía? "La autoridad no se construye únicamente desde las cuentas corporativas. Los fundadores, directivos, especialistas y referentes también forman parte de la identidad pública de una organización", señaló Pessah desde el lado corporativo.

"Es importante revisar si los principales referentes sostienen una narrativa coherente y reconocible con la propuesta de la compañía. Si cada uno comunica algo diferente, la percepción de la marca se fragmenta", ilustró.

Y resaltó que "hoy la confianza también se construye a través de las personas que representan a una organización, sus conocimientos y las evidencias que pueden ofrecer.

A la hora de diferenciarnos ante la cimpetencia, Magalí opinó que "una marca puede tener mucha presencia digital y, aun así, ser difícil de distinguir".

"La propuesta de valor, la metodología, la especialización y los mensajes clave tienen que aparecer con claridad y consistencia en los distintos espacios donde una persona puede encontrar información sobre la empresa", enaftizó.

"Un buen ejercicio es imaginar que un potencial cliente busca tres empresas de una misma categoría. La información disponible debería permitirle entender rápidamente qué diferencia a una propuesta de las otras", recomendó.

Señal de los tiempos

En otro tramo de la charla con Somos Pymes, Pessah sostuvo que "los nuevos motores de respuesta pueden construir sus conclusiones a partir de distintas fuentes disponibles en el ecosistema digital".

"Por eso, la brecha entre lo que una empresa dice de sí misma y lo que otros dicen sobre ella adquiere una nueva dimensión", exclamó.

Una pregunta relevante es qué información sobre la empresa podría encontrar un usuario que nunca visitó su web y qué conclusión podría sacar a partir de esas fuentes.

"La prueba consiste, justamente, en apagar todo lo que la marca dice sobre sí misma y mirar qué queda", dijo la especialista.

¿Estamos frente a un cambio de paradigma en la manera de construir una marca? "Sí", contestó referente del segmento.

"El desafío pasa de construir un discurso a construir un ecosistema de autoridad, donde exista coherencia entre lo que dice la empresa, lo que comunican sus referentes, los casos que puede demostrar, su presencia digital, las menciones en medios, las opiniones de terceros y el conocimiento que comparte", consideró.

"Muchas organizaciones todavía quedan atrapadas en 'hacer lo urgente' y continúan trabajando con modelos en los que la marca era la principal voz. Hoy la confianza también se construye a través de las personas que la representan, sus conocimientos y las evidencias que pueden ofrecer", añadió.

A la hora de invertir en publicidad o incorporar una nueva herramienta, Magalí enfatizó: "Hay una pregunta más básica que debería hacerse primero: ¿Qué autoridad tiene hoy públicamente y qué encuentra el mercado cuando la investiga?".

"Si las evidencias disponibles permiten llegar a la misma conclusión que la empresa quería instalar, hay reputación, hay autoridad y eso es trabajo de visibilidad y posicionamiento bien hecho", diagnosticó.

"Cuando esa autoridad puede ser encontrada, entendida y validada, la marca pasa a convertirse en una realidad verificable", concluyó.

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