El juez federal de Nueva York, Thomas Griesa, se mostró en favor de que el Estado nacional negocie con los fondos buitre una salida al conflicto judicial que mantienen por la deuda soberana, en caso de que la Corte Suprema de los Estados Unidos emita un fallo negativo en contra del país el próximo 12 de junio.
De a poco, el litigio con los fondos buitre va volcándose del lado de Argentina
"Si la Argentina está de verdad en una condición financiera que no puede pagar todas sus obligaciones, ¿qué hace alguien de buena fe? Viene a los tribunales a negociar", dijo el magistrado en una audiencia del viernes con los abogados que representan al Estado argentino y los letrados litigantes en favor de los capitales especulativos.
Griesa había fallado en noviembre de 2012 a favor de los "fondos buitre" y obligó a la Argentina a pagarles unos 1.330 millones de dólares en concepto de compromisos de deuda defaulteada, aunque el Gobierno nacional apeló esa decisión que ahora está en manos de la Corte estadounidense.
En la nueva audiencia del viernes último, el juez mantuvo su opinión de que la Argentina nunca actuó de buena fe al sostener: "No hay necesidad de hablar de catástrofe... Si la república hiciera un giro y actúa de buena fe, puede haber una negociación".
Esas palabras del magistrado salieron a la opinión pública gracias a la filtración de la transcripción de la audiencia mantenida por los abogados de los fondos buitre y los de la Argentina, que pertenecen al estudio Cleary, Gottlieb, Steen and Hamilton.
Las palabras de Griesa (ilustración) fueron informadas en un memorando escrito por los abogados de la Argentina y enviado al Ministerio de Economía sobre los posibles resultados de la apelación presentada ante el máximo tribunal norteamericano.
Carmen Boccuzzi, letrada por la Argentina, reconoció que ese memorando había sido realizado en el estudio Cleary y dijo: "No está claro cómo algún individuo no autorizado fue capaz de darlo a un sitio web en algún lugar de la Argentina".
Entonces, si la Corte de los Estados Unidos rechaza tomar el caso de la Argentina (en la audiencia los letrados señalan que nunca se expedirá antes del 16 de junio próximo), el Gobierno puede presentarse ante Griesa para proponer una solución a todos los bonistas y evitar el incumplimiento de los títulos que vencen el 30 de junio.
Argentina ya renegoció y está pagando bonos a un 93 por ciento de los acreedores de la deuda soberana -aquellos que ingresaron dentro de las reestructuraciones del 2005 y 2009-, mientras que un 7 por ciento sigue litigando en contra del país -entre los que se encuentran los fondos buitre-, en busca de que el Estado nacional pague la totalidad de lo que debe.