El Estado nacional hizo el martes una nueva presentación ante el máximo Tribunal de Justicia del país donde mantiene sus litigios de la deuda soberana, para solicitar que se revisen las decisiones equivocadas de los tribunales inferiores, que podrían beneficiar a los "fondos buitre" en cualquier renegociación del mundo.
Argentina remitió nuevo pedido a la Corte Suprema de Estados Unidos
A través de un comunicado, el Ministerio de Economía puntualizó que los fallos dictados hasta el momento "en la práctica prohibirían al país efectuar el pago de la deuda reestructurada que se está pagando conforme a sus términos, a menos que pague la totalidad del reclamo de una minoría de bonistas que se negaron a participar en la reestructuración de la deuda argentina".
El escrito oficial mencionó: "Estas decisiones violan la soberanía de la Argentina porque pretende que se pague a los holdouts con reservas que gozan de inmunidad soberana".
A su vez, el Palacio de Hacienda indicó que "el escrito de la Argentina demuestra una vez más el error de los fallos de los tribunales inferiores, así como su impacto negativo y alcance sistémico, y refuta los argumentos de los holdouts".
Oficialmente se informó, "en esta última presentación, Argentina reafirma su compromiso de continuar cumpliendo con los pagos de la deuda reestructurada y aceptada por 93% de los acreedores".
De acuerdo al comunicado del Palacio de Hacienda, en la misiva "Argentina explica que, contrariamente a lo que alegan los holdouts, su apelación ante las diversas instancias judiciales de los Estados Unidos no puede ser interpretado como la falta de voluntad de cumplimiento".
"Se espera que la Corte Suprema decida sobre la petición de Argentina en junio, momento en el cual podrá conceder la petición, denegarla, o solicitar la opinión del gobierno de los Estados Unidos que ha afirmado con anterioridad que las órdenes judiciales se basan en una errónea interpretación de la cláusula pari passu y que violan la Ley de Inmunidad de Soberanos Extranjeros", concluyó la cartera oficial.
Con esta presentación, Argentina mostró nuevamente su rechazo a otorgar condiciones especiales a los capitales especuladores que la demandaron por el default de la deuda soberana, hecho sucedido hace más de una década (2001).
La mayor parte de los acreedores con deuda impaga aceptaron canjear sus bonos en el 2005 y en el 2010 por títulos públicos, pero sólo un 7 por ciento se rehusó a particiapr de esas instancias de renegociación de deuda.
Tras un par de fallos contrarios en tribunales de Nueva York, Argentina apeló ante la Corte Suprema, que deberá decidir a mediados de junio si acepta revisar el caso.
Si lo rechaza, el Estado nacional podría ser objeto de embargos en el exterior por parte de los acreedores litigantes, lo que podría llevarlo a un nuevo default al verse imposibilitado a cumplir con los pagos de su deuda reestructurada.