El estudio privado mostró que en 2013, el sistema de franquicias llegó a una facturación de 63.283 millones de pesos argentinos -locales propios más franquiciados-; monto que equivale al 2,42% del PBI (corriente en pesos).
Para continuar, suscribite a Somos Pymes. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITEEl estudio privado mostró que en 2013, el sistema de franquicias llegó a una facturación de 63.283 millones de pesos argentinos -locales propios más franquiciados-; monto que equivale al 2,42% del PBI (corriente en pesos).
Asimismo, el éxito del sector se expande a países como Uruguay, Brasil, Chile, Paraguay, Perú y Bolivia.
Al respecto, Lucas Secades, director ejecutivo de AAMF expresó que "las franquicias crecen porque más gente invierte en negocios que son seguros, porque es un negocio probado".
"La tasa de supervivencia, en general, es del 95% para los primeros cinco años", le contó el especialista a Télam.
Según Secades, "pasa algo inversamente proporcional con relación al comerciante independiente, que la rema solo; el éxito también se basa en una economía de escala a favor del sistema y sus integrantes".
En el país son 644 marcas con 29.300 locales las que funcionan bajo el formato de franquicias, y en 2014 se abrirán alrededor de 1.800 puntos de venta liderados por los sectores de indumentaria y gastronomía, que son los "más visibles", señaló Secades.
Sectores como el de salud y turismo se van imponiendo dentro del rubro, en base al relevamiento de la AAMF, que tomó en cuenta la opinión de las empresas de diferentes sectores.
El mercado de franquicias está formado en gran parte por el sector gastronómico y el de indumentaria, 35% y 25%, respectivamente; las empresas encuestadas sostuvieron que el gastronómico y el de indumentaria son los rubros más rentables, debido a que pueden acceder a un fondo de comercio activo y con una cartera de clientes establecida.
De acuerdo al trabajo de AAMF, 10% del total le corresponde a otros servicios como el turismo, capacitaciones, mascotas, salud, spa y supermercados, un 4% a pinturerías y un 3% a accesorios.
Ante un probable panorama de desaceleración del consumo, la mayoría de los encuestados afirmó que aplicará estrategias y tácticas promocionales, ya sea directamente sobre sus productos o bajo la modalidad de asociación conocida como co-branding con otras instituciones.
"No sólo se trabajará en promociones sino en desarrollo de nuevos productos, más accesibles y que paralelamente permitan mantener un margen de ganancia" para el comerciante, explicó Secades al respecto.
