La encuesta realizada por la empresa PwC exhibió que Argentina figura entre los 10 países que presentaron proporcionalmente la mayor cantidad de casos en los últimos dos años.
- Somos Pymes >
- Informes >
Los delitos económicos subieron un 11 por ciento en Argentina
En el relevamiento, el 51% de los ejecutivos informó que sus compañías experimentaron algún delito económico durante los últimos dos años; mientras que las empresas con más de 500 empleados sufrieron un 85% más de cantidad de fraudes, que las de menos empleados, las cuales sólo registraron un alza de 15%.
De acuerdo al informe privado, Argentina presenta sólo un 28% de organizaciones que admitieron no haber sido víctimas de un delito económico en los últimos dos años.
Un 45% de las organizaciones que sufrieron un fraude sí realizaron evaluaciones de riesgo, mientras que un 27% sostiene que no sufrió delitos económicos o desconocen haberlo sufrido.
Dentro de Latinoamérica, Argentina es el país que reportó más casos de delitos económicos, seguido por Venezuela, México, Chile, Brasil y Perú.
Mientras que África continúa en la cima del ranking mundial, con Norteamérica detrás y Europa del Este en el tercer puesto.
De acuerdo al relevamiento de la consultora, en los últimos años el tipo de delito económico más registrado fue la malversación de activos, seguido del delito informático, que precede al fraude en las compras y contrataciones.
El estudio de PwC observó que la industria de servicios financieros y la de consumo masivo son las que más fraudes sufrieron con 49%, seguidas por la de comunicación con un 37%.
El 69% de las organizaciones, que fue víctima de este flagelo en los últimos dos años, informó que fue perpetrado internamente, mientras que el 19% aseguró que fue externo, cifras similares a las de los años anteriores.
Las industrias que reportaron más delitos perpetrados por un actor externo fueron las de servicios financieros, telecomunicaciones, tecnología y servicios profesionales.
Por otro lado, el 40% de las empresas argentinas que sufrieron un fraude, tuvieron un impacto financiero que oscilaron en 50 mil y el millón de dólares.
No obstante, la pérdida económica no es la única preocupación que enfrentan las empresas en la lucha contra el fraude, puesto que los ejecutivos argentinos señalaron también que fueron afectados la moral de los empleados, la reputación de la organización y de la marca, y las relaciones de negocios.