La Corte Suprema del Estado de Nueva York rechazó una demanda por daños y perjuicios presentada por Repsol en contra de la petrolera argentina y The Bank of New York Mellon (BONY) a causa de la realización de la asamblea de accionistas de la compañía el 4 de junio de 2012.
Una buena para YPF y el Gobierno en la Justicia de EE.UU.
En esa fecha, el Estado Nacional tomó el control de la petrolera en los términos de la Ley 26.741, luego de se nacionalizaran el 51% de las acciones de Repsol dentro de YPF.
La demanda del grupo español contra que YPF y BONY tenía como objetivo que se le otorgue una indemnización de al menos 50 millones de dólares, ante la supuesta falta de aceptación y negación por parte de BONY de llevar a cabo las instrucciones de voto emitidas por la petrolera española referidas a -entre otras cosas- la elección de los miembros del Directorio de la empresa en la asamblea de la Sociedad del 4 de junio de 2012, y la supuesta intervención inapropiada de YPF para rechazar dichas instrucciones.
Este proceso forma parte de las demandas promovidas por la multinacional que conduce Antonio Brufau (foto) luego de la promulgación de la norma que impulsó la Casa Rosada para expropiar la compañía, que pasó a ser de bandera argentina a mediados del 2012.
Este último fallo judicial en EE.UU. se suma a otros precedentes en la Argentina que rechazaron los planteos de Repsol dirigidos a cuestionar la convocatoria de dicha asamblea y a dejar sin efecto lo que allí se determinó.
La Corte de Nueva York sostuvo, entre otras cuestiones, que Repsol no logró demostrar que YPF: - Actuó con negligencia o mala fe; - Participó en la supuesta falta de BONY para transmitir oportunamente las instrucciones de voto; e - Interfirió dolosamente en la relación de Repsol y BONY.
También se hizo saber que Repsol no podrá presentar nuevamente una demanda contra YPF por los reclamos mencionados.