El nuevo representante argentino ante el Viejo continente fue bienvenido a su nueva tarea -tras dejar el Ministerio de Economía- por el jefe de la delegación de la UE en la Argentina, Alfonso Diez Torres.
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SUSCRIBITEEl nuevo representante argentino ante el Viejo continente fue bienvenido a su nueva tarea -tras dejar el Ministerio de Economía- por el jefe de la delegación de la UE en la Argentina, Alfonso Diez Torres.
"Hernán es bienvenido, me alegra mucho tu nombramiento", aseguró el anfitrión ante embajadores de variso países durante un brindis de fin de año del que participó por cortesía el ex titular del Palacio de Hacienda.
Pese a que su pliego todavía no fue aprobado por el Senado, Hernán lorenzino fue agasajado en la residencia de Diez Torres en su residencia del Edificio del Libertador.
"Bruselas te va a hacer acordar a tu querido Puerto Madryn por el clima", le aseguró el diplomático al economista argentino en relación a su nuevo destino. En ese marco, remarcó: "Dicen que a Bruselas uno llega llorando y se va llorando".
También le transmitió, con humor, su alegría por su designación debido a que temía que por "reciprocidad" diplomática la UE ordenara dejar vacante la sede en Buenos Aires, tras dos años en los que la Argentina se mantuvo sin nombrar embajador en Bruselas, desde que fue desplazado Jorge Remes Lenicov.
Por otro lado, manifestó su expectativa de que las relaciones comerciales entre el bloque y la Argentina avancen.
Además de ser embajador ante la Unión Europea, Lorenzino también dirigirá la Unidad de Reestructuración de Deuda, que será coordinada por el exsecretario de Finanzas Adrián Cosentino.
Entre las negociaciones que encabezará el ex funcionario está el cierre de la deuda con el Club de París, el litigio con los holdouts y la resolución de controversias con el bloque europeo.
Mientras tanto también se desarrolla una negociación entre la UE y el Mercosur, cuyos principales países Argentina y Brasil buscan una propuesta común para llevar a la mesa de negociaciones.
La deuda con el Club de París, grupo integrado por las principales potencias europeas, asciende desde 2001 unos 8.900 millones de dólares y su resolución significaría una buena señal para que los capitales del viejo continente aumenten su inversión en Argentina.
Por otro lado, también deberá resolver los casos pendientes que mantiene el país en el Ciadi, tribunal del Banco Mundial, luego de haber alcanzado recientemente un acuerdo con cinco empresas extranjeras.