Jay Newman, gerente de Elliott Management mostró su predisposición para negociar con el Gobierno nacional en busca de una salida al conflicto que mantienen las partes por los bonos de la deuda pública.
Fondo buitre pide diálogo con la Argentina para lograr una "solución beneficiosa"
"Seguimos deseosos de mantener discusiones y creemos que podríamos alcanzar una solución beneficiosa. Pero necesitamos una contraparte del otro lado de la mesa. Necesitamos que Argentina esté tan lista como nosotros estamos para dejar el default de 2001 en el pasado", expresó el ejecutivo.
En una columna de opinión publicada por The Financial Times, describió que "cuando una nación experimenta una crisis de deuda, sus líderes usualmente tratan de resolver esas cuestiones lo más rápido posible" pero lamentó que "la Argentina es diferente".
"Casi doce años después de defaultear más de 80.000 millones de dólares de deuda, sus problemas permanecen sin resolver. Nuestra firma, que maneja dinero de fondos de pensión, de universidades y otros, está entre los tenedores de esa deuda en default", añadió al respecto.
Para Newman, "durante más de una década" su firma "ha dejado en claro al Gobierno (argentino) y sus abogados" que están "listos y deseosos" de sentarse a "discutir una solución".
"Se han negado incluso a escuchar. Aunque el país podría pagar fácilmente toda su deuda en default mañana mismo, sus líderes han elegido desperdiciar el dinero del país en una fútil batalla legal", lamentó el gerente.
Según el autor del escrito, el litigio judicial se trata de un "último recurso", pero su intención es lograr una soclución negociada.
Newman aclaró que en 2003, él mismo centó con el ex secretario de Finanzas Guillermo Nielsen, entre otras "charlas de buena fe" mantenidas con el Gobierno.
Pero lamentó que en 2005 la Argentina llevara adelante una oferta a la que llamó "tómalo o déjalo" que fue rechazada -según dijo- por "la mitad de los acreedores extranjeros".
De acuerdo al ejecutivo de Elliot Management, para el momento en que la Argentina lanzó su segundo canje de deuda en 2010, "la mayoría de los acreedores" que quedaban se habían "desmoralizado" por lo que "vendieron sus bonos, entre otras a su firma.
"Luego del segundo canje, nos reunimos con Hernán Lorenzino, entonces Secretario de Finanzas", reveló el ejecutivo, en lo que describió como una charla "cordial. Me fui con la impresión de que podríamos trabajar juntos, pero no volví a escuchar nada más" sobre el tema, reconoció.
También reveló que en 2011 su firma se reunió "varias veces" con el entonces embajador argentino en Washington, Alfredo Chiaradía, pero que una vez que él dejó su cargo no lograron volver a verse con diplomáticos argentinos.
"Una solución justa para el default de 2001 derivaría en beneficios significativos para la Argentina. Bajaría la inflación galopante y reduciría los costos de endeudarse al nivel de sus pares de la región", señaló.
Según la estimación de Newman, el Estado nacional podría ahorrarse unos 74 mil millones de dólares en costos de financiamiento en los próximos diez años, de avanzar en esa dirección.