EE.UU. bajó las persianas al no llegar un acuerdo en el Congreso
1 de octubre de 2013 - 15:16
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EE.UU. bajó las persianas al no llegar un acuerdo en el Congreso
La Casa Blanca debió cerrar parcialmente las actividades de la administración pública por primera vez en 17 años el lunes por la noche, debido a la disputa entre los legisladores del partido demócrata (oficialista) y sus pares republicanos en torno a reformas a la ley de salud y el presupuesto 2014.
Debido a la pelea parlamentaria, se paralizaron oficinas gubernamentales, museos y parques nacionales, al tiempo que frenaron desde negociaciones comerciales a investigaciones médicas.
El presidente Barck Obama ordenó a las agencias federales reducir sus servicios y hasta un millón de trabajadores fueron obligados a tomar permisos sin goce de sueldo, como consecuencia del llamado estancamiento de las negociaciones políticas en el Parlamento estadounidense.
Los republicanos en la Cámara de Representantes buscan condicionar la renovación del financiamiento al Gobierno a medidas que bloquearían la emblemática Ley de Salud impulsada por el mandatario -conocida como "ObamaCare"-, mientras que el Senado controlado por los demócratas reiteradamente rechaza las iniciativas de la cámara.
En Washington, los museos fueron cerrados para los turistas y la policía levantó barreras alrededor de sitios históricos como el Monumento Lincoln.
Si el Congreso logra un acuerdo sobre el nuevo financiamiento del Gobierno a corto plazo, la paralización podría durar sólo días, lo que no tendría un impacto negativo relevante en la mayor economía del mundo. Pero en caso de darse lo contrario, la situación social podría comenzar a deteriorarse.
"Este cierre fue absolutamente evitable. No debería haber sucedido", escribió Obama en una carta a los empleados del Gobierno.
En Wall Street, la reacción inicial al anuncio de Obama fue leve. Las acciones estadounidenses abrieron el martes en alza y el índice S&P 500 subió un 0,13 por ciento, mientras que el Nasdaq Composite ganó un 0,19 por ciento al iniciarse las operaciones.
La disputa política también generó nuevas preocupaciones sobre si el Congreso podrá cumplir con un plazo de mediados de octubre para aumentar el límite de la deuda de 16,7 billones de dólares.
"Si no se alcanza, podría dar lugar a un default (incumplimiento) técnico de la deuda, lo que llevaría a un desplome de los mercados financieros", escribió el analista de ING Tom Levinson.
Un fracaso en elevar el límite de endeudamiento obligaría al país a incumplir sus obligaciones, algo muy negativo para la economía estadounidense y todos los mercados del planeta.