La Cámara de Diputados aprobó en la noche del miércoles el proyecto impulsado por el oficialismo que permite abrir el canje la deuda en default con los holdouts, que ya contaba con media sanción en el Senado.
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SUSCRIBITELa Cámara de Diputados aprobó en la noche del miércoles el proyecto impulsado por el oficialismo que permite abrir el canje la deuda en default con los holdouts, que ya contaba con media sanción en el Senado.
Tras un debate de más de nueve horas, la iniciativa fue aprobada por 192 votos a favor, con 33 en contra y cuatro abstenciones, ya que el Frente para la Victoria (FpV) contó con el apoyo de ciertos sectores de la oposición, como el radicalismo, el PRO, el Frente Peronista y el Frente Renovador.
El Frente Amplio Progresista (FAP), la Coalición Cívica y otros bloques minoritarios rechazaron la iniciativa oficial.
La ley impulsada por la Casa Rosada busca dar una señal al 7 por ciento de los tenedores de bonos en default (holdouts) que no aceptaron las dos reestructuraciones anteriores, en 2005 y 2010.
El debate arrancó alrededor de las 14:30 después de que en las comisiones de Presupuesto y Hacienda y Finanzas de la Cámara baja, el oficialismo lograra este martes el dictamen de mayoría con el apoyo de opositores tratar la iniciativa en el recinto, y se prolongó hasta pasadas las 23:00.
Durante la discusión, el diputado oficialista Carlos Heller indicó que este nuevo canje forma parte de "un proceso continuado, coherente y de principios, dirigido a normalizar la deuda".
"La deuda pública externa ha constituido un severo condicionante para el desarrollo del país, con el default más grande de la historia de 81.836 millones de dólares en el 2001, tras el colapso del modelo neoliberal", expresó.
Por su parte, el diputado y candidato a senador por UNEN Fernando "Pino" Solanas, aseguró que el canje de deuda "es un ultraje a la dignidad nacional", ya que el pasivo es "ilegítimo".
La iniciativa había sido anunciada por la Presidente el 26 de agosto último en medio de una eterna disputa judicial con los fondos especulativos extranjeros que mantienen en su poder el 0,45 por ciento de los bonos en default, como una señal de buena voluntad de parte de Argentina.
Esos fondos buitre reclaman al Estado nacional el pago en efectivo de unos U$S 1.470 millones -por capital e intereses- y ya cuentan con un fallo favorable de la Cámara de Apelaciones de Nueva York, aunque por ahora en suspenso, hasta que se expida al respecto la Corte Suprema de Justicia estadounidense.
El Gobierno argentino apeló ese fallo y le solicitó a la Cámara una nueva audiencia, ya sea ante el panel de tres jueces que emitió el revés del 23 de agosto, o por un grupo mayor de 14 jueces del tribunal.
Un 93% de los tenedores aceptó cambiar sus títulos en cesación de pagos con una quita de capital e intereses superior al 65% en 2005 y del 66,3% en 2010.
La nueva apertura del canje fue tomada por el kirchnerismo como una nueva señal de su voluntad de pago y de negociación, incluso con los fondos especulativos más litigantes como el NML Capital y el Aurelius Capital.