En ese sentido, el Índice Construya (IC) acumuló una mejora del 13,2 por ciento en julio, respecto del mismo mes de 2012.
Para continuar, suscribite a Somos Pymes. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITEEn ese sentido, el Índice Construya (IC) acumuló una mejora del 13,2 por ciento en julio, respecto del mismo mes de 2012.
El índice mide la evolución de los volúmenes vendidos al sector privado de los productos para la construcción que fabrican las empresas líderes que conforman el Grupo Construya.
En ese ítem se ve el progreso de la venta de ladrillos cerámicos, cemento portland, cal, aceros largos, aberturas de aluminio, pisos y revestimientos cerámicos, adhesivos y pastinas, pinturas impermeabilizantes, sanitarios, grifería y caños de conducción de agua.
En los primeros siete meses del año, estos productos se vendieron un 5,4 por ciento más en comparación con el mismo período del año anterior.
A eso se le suman las cifras de la consultora Ecolatina, la cual indicó -tomando las cifras que difunde el INDEC- que la construcción creció un 2,8 por ciento interanual durante el primer semestre del año.
Mientras que para la consultora Orlando Ferreres y Asociados, la construcción comenzó a reactivarse lentamente durante el segundo trimestre de 2013, después de un año de congelamiento y caída.
"En términos interanuales, en junio la inversión en la construcción registró una suba de 3,6 por ciento, constituyéndose este en el tercer mes de suba interanual luego de 12 meses de caídas consecutivas a partir de abril del 2012", destacó el análisis de la firma privada.
En cuanto a las expectativas de los empresarios que se dedican principalmente a realizar obras públicas, el INDEC reveló que el 47,1 por ciento cree que el nivel de actividad se mantendrá hasta septiembre inclusive, mientras que el 29,4 por ciento sostiene que aumentará y el 23,5 por ciento restante, que disminuirá.
Tras la imposición de las restricciones cambiarias a finales del 2011, la construcción sufrió un duro golpe, pero ahora parece recuperarse de la mano de la obra pública, aunque sin impactar en forma determinante en el mercado inmobiliario, que sigue acumulando índices negativos mes a mes.