El precio internacional de la soja baja por influencia de China
25 de julio de 2013 - 15:21
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El precio internacional de la soja baja por influencia de China
El valor internacional de referencia de la oleaginosa volvía a descender este jueves un 1,9 por ciento y se acercaba a los 500 dólares, algo malo para Argentina, que se ufana de ser uno de los principales productores mundiales del grano debido a las grandes ganancias que reporta su exportación.
La soja se comercializaba a 501,75 dólares y acumulaba así un derrumbe del 8,5 por ciento en la mañana del jueves, después de que China -el mayor consumidor del mundo- anunciara que necesita que el precio retroceda hasta los 440 dólares.
Los especialistas en comoditties estiman que en este año, la baja acumulada hasta el momento en el precio del grano, provocará que el Estado nacional deje de recaudar unos 1.300 millones de dólares.
De confirmarse que los productores vendieron el 35 por ciento de la cosecha, cuando para la segunda quincena de julio deberían haber comercializado el 50 por ciento, el panorama sería aun más negativo.
China anunció que podría poner a la venta 3 millones de toneladas de soja, como una forma de convalidar los precios del commoditie y más aún cuando éste mantiene una diferencia de unos 70 dólares por tonelada entre el contrato actual y la de noviembre.
Por la caída de los precios internacionales, el complejo agroindustrial -granos, subproductos y aceites- dejará de ganar 4.500 millones de dólares respecto de lo que se espera para este año, según los especialistas.
A esto se le suma que Brasil también comenzará a producir una nueva soja transgénica para venderle al gigante asiático, lo que podría llegar a impactar negativamente en el puerto de Buenos Aires.
La multinacional Monsanto obtuvo recientemente una autorización clave para uno de sus productos: el Ministerio de Agricultura de China aprobó la importación y el consumo de una nueva soja genéticamente modificada, que introducirá su cultivo en Brasil.
"Esta aprobación es crucial para nuestra empresa y para los agricultores brasileños", dijo Brett Begemann, presidente de Monsanto.