Paraguay ratificó cuestionado impuesto a la exportación de granos
11 de julio de 2013 - 17:31
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Paraguay ratificó cuestionado impuesto a la exportación de granos
El Senado de ese país confirmó el jueves la implantación de un impuesto que grava la venta al exterior de los cereales en estado natural, pese al rechazo de los productores que aseguran que afectará la competitividad en el cuarto exportador mundial de soja.
La decisión marca el inicio de una relación tensa entre el gobierno del presidente electo Horacio Cartes -que habría apoyado la iniciativa instando a los senadores de su partido a votar por la ratificación- y el campo paraguayo, uno de los sectores más pujantes de la economía guaraní.
Las retenciones al estilo paraguayo generaron un fuerte debate entre quienes creen que el aporte de los productores al Estado es altamente insuficiente y quienes consideran al tributo una medida injusta que solo beneficiará a las empresas agroexportadoras.
El proyecto establece un impuesto de 10 por ciento sobre el valor del despacho, una tasa que el Poder Ejecutivo puede reducir durante un mal año agrícola. La producción proveniente de propiedades con superficies inferiores a 20 hectáreas queda exonerada del pago.
Los senadores ratificaron la aplicación del impuesto con 34 votos a favor y 4 en contra.
"Creo que todos, incluyendo a los señores productores, tenemos que tener conciencia de que una actividad tan importante debe pagar impuestos para que el Estado cumpla con los servicios con los que se beneficia a toda la ciudadanía", dijo el senador del conservador Partido Colorado, Juan Carlos Galaverna.
Los productores aseguran, en cambio, que se trata de una decisión política altamente perjudicial para la competitividad del país mediterráneo, que solo beneficiará a las empresas multinacionales procesadoras de granos.
Cartes asumirá la presidencia el 15 de agosto en un país que apuntaló su economía en base principalmente a la cosecha de soja, pero en medio de crecientes preocupaciones por el déficit fiscal y la caída de las recaudaciones.
El proyecto fue aprobado por los senadores el año pasado y rechazado en la Cámara de Diputados, que a cambio aceptó otra iniciativa para un impuesto a la renta agropecuaria que sí tenía el visto bueno de los productores y del Gobierno actual.
Ahora el Senado, que se renovó en julio, ratificó su decisión principalmente con el apoyo del Partido Colorado, que tiene mayoría en la Cámara de Diputados, lo que descartaría un nuevo revés en esa instancia.
El impuesto tuvo también el respaldo de la coalición izquierdista liderada por el ex presidente Fernando Lugo.