Lo confirmó la Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero), quien advirtió que "este proceso de desindustrialización pone en juego la estabilidad de 260.000 puestos de trabajo directos" en los países productores de la región.
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SUSCRIBITELo confirmó la Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero), quien advirtió que "este proceso de desindustrialización pone en juego la estabilidad de 260.000 puestos de trabajo directos" en los países productores de la región.
En un comunicado, la entidad argumentó que "el menor consumo de acero en la región refleja una contracción económica significativa de los países latinoamericanos, particularmente de las tres economías principales de la región: México, Argentina y Brasil, que explican el 87% de la reducción".
"Las razones de esta situación se encuentran la desaceleración económica mundial, menores precios de los commodities, las disputas comerciales de Estados Unidos con sus socios, la reducción del comercio mundial y las incertidumbres políticas y su efecto sobre la inversión que enfrentan estos países y sus vecinos de América Latina", reflejó el informe sectorial.
"se observa con preocupación que un resultado de este tipo hace más grave la situación reflejada en estudios de la asociación que se refieren al proceso de desindustrialización sufrido", comentó Francisco Leal, director de Alacero.
La industria empezó el año con una merma de 0,1 por ciento
La producción de acero crudo retrocedió más de 19% en enero
"El consumo de acero es un reflejo del dinamismo industrial. Todas las industrias consumen acero: construcción, automotriz, maquinaria, equipo, empaque y agricultura", destacó el estudio.
La entidad proyecta que "en 2020 la expectativa inicial en América Latina es un crecimiento del 2.8% en el consumo de acero, que se espera alcance los 66 millones de toneladas".
"La proyección está influenciada por Brasil, principal economía de la región, que tiene una perspectiva favorable para este año por las reformas económicas que están implementando", graficó el informe.
"Esta estimación podrá cambiar dependiendo de los efectos económicos que está teniendo el problema de salud pública generado por el Coronavirus que se originó en China a principios de año y que ha causado volatilidad financiera y económica; lo que se ha traducido en revisiones a la baja de los pronósticos económicos que se tenían a principios de año", concluyó.