El economista solicitó a la administración de Alberto Fernández poner en marcha un programa económico integral, una macroeconomía ordenada, con gasto público controlado y bajo endeudamiento.
Melconian le pidió al Gobierno "aprender del pasado"
Según el analista económico, esas son "cuatro piedras con las que no se puede volver a tropezar" dado que en los últimos ocho años la producción per cápita cayó 11 puntos y acumuló más de 1.000% de inflación (35% promedio anual).
"O sea, Argentina está entrampada en una riesgosa estanflación, donde obviamente no se crea empleo privado genuino, y con pobreza del orden del 40% (nunca abajo de 25%). La sociedad sigue dividida, sinónimo de su frustración", dijo Carlos Melconian (foto).
Según el ex titular del Banco Nación, no hay gestión micro ni acuerdo social que suplanten a un programa económico integral que pueda generar una macroeconomía estable que pueda dar lugar al progreso y a hablar en serio de mejoras y de distribución más equitativa.
El experto subrayó que "una de las piedras es no volver a subestimar la trascendencia de contar con un programa económico integral y consistente. Hecho a partir de un correcto diagnóstico y con los pies sobre la tierra".
"Segunda piedra, descreer que una macroeconomía sana y estable sea el camino más directo y progresista para mejorar la situación de la gente. Los países más progresistas del mundo con independencia del color de camiseta de los gobiernos son macroeconómicamente estables. Sin estabilidad macro duradera, no hay espacio para el progreso ni para hablar en serio de mejoras y de distribución más equitativa. Por eso debe tenerse cuidado en no pasar rápidamente de ”derrumbar la inflación es facilísimo” a que “un poco de inflación no viene mal”, aclaró.
Y agregó: "Tercera piedra a no pisar, no tomar conciencia de que un nivel de gasto público infinanciable es tarde o temprano el preanuncio de un golpe inflacionario. Los excesos de gasto en la Argentina han ajustado históricamente licuándose con fogonazos de inflación. Cuanto más indexado esté el gasto público por ley peor, más severo y persistente será el derrotero inflacionario".
También pidió "no dilatar los desbalances fiscales con endeudamiento en los mercados ni con en el prestamista de última instancia BCRA (que hace años esta patrimonialmente en rojo). Ninguno de los dos endeudamientos termina bien".
Y cerró remarcando que se debe "forzar deliberadamente como parte de un programa la pesificación de la economía. La moneda la elige la gente. Por un tiempo muy largo, hay que hacerse a la idea que el peso será sólo moneda de transacción, no de ahorro: se usará para ir al supermercado y la reserva de valor seguirá siendo el dólar. Solo la estabilidad económica lo recuperará".