El país que más exporta ese bien no renovable al mundo, negocia con Estados Unidos la aprobación ambiental para vender allí ese biocombustible y compensar la caída de sus exportaciones al mercado europeo por una investigación comercial, manifestó el presidente de la cámara que núclea al sector, Luis Zubizarreta.
Argentina apunta a pisar fuerte en la venta de biodiésel a EE.UU.
En ese contexto, la industria nacional, que actualmente posee una capacidad ociosa que supera el 50 por ciento, apunta a obtener la aprobación ambiental para vender parte de su biodiésel -elaborado sobre la base de aceite de soja- a un importante mercado como Estados Unidos.
"Básicamente, uno de los puntos acá es el de la sustentabilidad y nosotros sabemos que la producción de Argentina es muy sustentable", explicó Zubizarreta en una entrevista que formó parte del Foro de Reuters sobre Inversión en América Latina.
De acuerdo con el representante de la industria de biodiésel, Argentina cumple con un requisito básico como el de cultivar su soja en campos que no sufrieron la deforestación.
Estados Unidos elevó a 4,26 millones de toneladas la cantidad de biodiésel que desde 2013 debe mezclarse con el diésel de origen fósil, desde los 3,33 millones requeridos el año pasado. La producción de biodiésel del país norteamericano fue de 3,66 millones de toneladas en el 2012, según la EPA.