El Gobierno decidió postergar un mes el ajuste del impuesto a las transferencias de los combustibles que tenía previsto entrar en vigor el 1 de junio próximo, según consignaron fuentes de la Secretaría de Energía.
Se corrió la fecha para aumentar el impuesto de los combustibles
La medida iba a entrar en vigencia el próximo sábado e implicaba un aumento en el precio de venta final de los carburantes.
La decisión se tomó "para evitar un impacto en la inflación" y mañana se publicará un decreto presidencial con la suspensión del ajuste del gravamen a la transferencia de los combustibles, indicaron fuentes de la cartera energética.
La Secretaría de Energía pospuso hasta el primero de julio el ajuste trimestral obligatorio del ICL establecido en la reforma tributaria impulsada por Cambiemos y aprobada por el Congreso a fines de 2018.
La reforma establece un alza automática cada tres meses del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y del Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC), según la variación de la inflación minorista que mide el INDEC. En este caso, el primer trimestre de 2019 acumuló una suba de 11,8%.
Por lo tanto, en las estaciones de servicio se esperaba un impacto en el precio por litro de entre 1% y 1,5% en las naftas y el gasoil. En Energía ahora hablan de un "ahorro" de 1,5% para los conductores.
Según los datos a los que accedió este medio, a partir del primero de junio la nafta tenía previsto subir $1,095 por el ajuste de impuestos, mientras que el gasoil se debería incrementarse $0,725. Sin embargo, por decisión del Gobierno esta actualización quedará pendiente por 30 días.
Desde este sábado los combustibles solo treparán unos centavos: el impacto del IDC en las naftas alcanzará $0,599 por litro y en el gasoil a $0,703.
En la última revisión de los impuestos a los combustibles en marzo pasado, la secretaría a cargo de Gustavo Lopetegui desdobló el incremento impositivo en dos tandas, una parte en marzo y otra en abril.