Edición Nº: | | Dolar: 80,53/ 86,53

La tensa calma entre tormentas

Luego de que la tasa de la LELIQ haya tocado un piso de 43,9% el 14 de febrero, día de los enamorados, se terminó el romance por el peso y al 10 de abril hablamos de una LELIQ de 66,8%.

La nueva política de control de agregados monetarios debió haber sido lo suficientemente clara para traer certidumbre, pero lo cierto es que se fue acomodando al ritmo de la coyuntura para poder contener al dólar.

Es así que lo que inicialmente fue una meta de cumplimiento de crecimiento 0% de la base monetaria pasó a ser una meta de sobrecumplimiento, luego una meta de sobre-sobrecumplimiento y recientemente establecieron un seguro piso de 62,5% de LELIQ para el mes de abril.

La imposibilidad de vender dólares debido a una muy amplia “zona de no intervención" en el mercado de cambios impuesta por el FMI acota el poder de fuego del BCRA. La demanda de dólares por cobertura en un año clave con incertidumbre electoral se ha mostrado firme y con menor sensibilidad a la tasa de interés.

En este contexto, el BCRA exagera su esfuerzo con tasas de interés nominales muy elevadas, lo que restringe fuertemente el crédito al sector privado productivo.

La tasa de adelantos en cuenta corriente a empresas del sector privado financiero está muy cerca del 70% y el monto de crédito real (descontando la inflación) otorgado a empresas cayó más del 40% entre marzo 2019 y marzo 2018.

Por el lado de la demanda de bienes y servicios tampoco podemos esperar maravillas si el sistema parece acercarse a una dinámica de mayor inflación, cerrando el primer trimestre en un promedio de casi 4% mensual.

A enero (último dato disponible), el poder adquisitivo del salario se encuentra 11,4% por debajo de su nivel el año anterior. La situación de las empresas es delicada.

NOTAS RELACIONADAS:

La actividad en el 2018

Qué hay detrás de las reformas económicas que plantea el Gobierno

En este escenario en el que el BCRA está atado de manos para intervenir en el mercado del dólar y reacciona con una exagerada tasa de interés que ahoga al sector productivo, es la oferta de dólares del agro y del Gobierno la que podría traer calma.

En esta segunda semana de abril se empezó a sentir la aparición de la cosecha gruesa y a partir de 15 el Gobierno venderá 60 millones de dólares diariamente hasta completar 9.600 millones.

Los movimientos del dólar suelen asustar a los consumidores y dado que el tipo de cambio real todavía se encuentra en niveles relativamente competitivos respecto al pasado reciente, no está mal que el dólar se estabilice e incluso baje un poco aun en contextos de elevada inflación como la actual.

El problema es que los dólares de la cosecha no son infinitos y la demanda parece seguir firme.