El Banco Central Europeo recortó sus previsiones de crecimiento e inflación para 2019 y disminuyó las de 2020 y 2021, reconociendo que la desaceleración de Europa es más profunda y prolongada que lo que se estimó originalmente.
Para continuar, suscribite a Somos Pymes. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITEEl Banco Central Europeo recortó sus previsiones de crecimiento e inflación para 2019 y disminuyó las de 2020 y 2021, reconociendo que la desaceleración de Europa es más profunda y prolongada que lo que se estimó originalmente.
La guerra comercial está dañando la confianza, la producción industrial y las exportaciones, un efecto que ha sido exacerbado por una serie de dificultades domésticas que van desde los esfuerzos de la industria alemana por adaptarse a las nuevas regulaciones para automóviles a las protestas en Francia.
Alemania, la economía más grande del bloque, se estancó en el trimestre pasado e Italia avanza hacia a una recesión, lo que eleva el riesgo de que la desaceleración, que se caracteriza inicialmente como algo temporal, se convierta en una tendencia más duradera en medio de un flujo de noticias negativas.
En rueda de prensa, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, valoró las medidas que ha tomado el Consejo de Gobierno en la reunión de hoy celebrada en Frankfurt.
Se mantuvo el tipo de interés de referencia para sus operaciones de refinanciación en el 0%, mientras que la tasa de la facilidad de depósito continuará en el -0,40% y la de facilidad de préstamo en el 0,25%.
La autoridad monetaria anunció una nueva ronda de operaciones de financiación a largo plazo con objetivo específico (TLTRO-III). Estas subastas de liquidez se realizarán cada tres meses entre septiembre de 2019 y marzo de 2021, con un plazo de vencimiento de dos años.
Draghi, para explicar estas acciones, dio algunos ejemplos. "En una habitación oscura das pequeños pasos, pero te sigues moviendo", argumentó el banquero.
También se refirió a los tipos de interés que se mantendrá en su nivel actual "al menos hasta el final de 2019", tras volver a recordar que, "en todo caso", se mantendrán como están el tiempo que sea "necesario" para que la inflación llegue al objetivo de situarse cerca, pero por debajo del 2% a medio plazo.
Aumenta el pesimismo de la OCDE sobre el despegue de Europa en 2018 y 2019
La confianza de los inversores de la eurozona mejora ante la esperanza de reactivación en Asia
Durante la rueda de prensa, Draghi, insistió en que estas medidas se han tomado con la intención de asegurar que la inflación siga al alza y ha señalado que este debilitamiento se ha dado por factores geopolíticos.
También rebajó las previsiones económicas para la zona euro en 2019 "hasta el 1,1% y desde el 1,7% anterior", mientras mientras que su previsión para 2020 se sitúa ahora en el 1,6%, una décima menos que hace tres meses.
"La persistencia de incertidumbres relacionadas con factores geopolíticos, la amenaza del proteccionismo y las vulnerabilidades en mercados emergentes parecen dejar huellas en la confianza económica", declaró el economista italiano.
Por otro lado, el BCE también revisó a la baja sus pronósticos de inflación para la eurozona, recortando en cuatro décimas su previsión de inflación para 2019, hasta el 1,2%, mientras que el año que viene la subida de precios esperada será del 1,5%, dos décimas menos de lo anticipado en diciembre.