Se debaten entre el traslado a los precios, que enfriará más la demanda, o pérdida de rentabilidad.
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SUSCRIBITESe debaten entre el traslado a los precios, que enfriará más la demanda, o pérdida de rentabilidad.
Pese a sumar un costo adicional, se reactivaron las consultas para coberturas por más devaluación, cuenta Horacio Alonso en una nota para ambito.com.
La suba del dólar de los últimos días disparó la alarma entre los importadores por el impacto que puede tener en el sector.
Si bien están acostumbrados a los cambios periódicos en las reglas de juego, la estabilidad del tipo de cambio en los últimos meses había permitido vivir un tiempo de calma, casi una primavera. Pero es Argentina y nada es permanente.
Según un relevamiento realizado entre operadores de comercio exterior, hay dos datos que surgen tras la devaluación registrada en mayo: proyectan una menor actividad, por el encarecimiento de los productos, y el resurgimiento de los seguros de cambio para cubrirse de nuevos sacudones en el tipo de cambio.
"Habrá que ser muy cuidadosos en el planeamiento de nuevas importaciones porque el mercado puede enfriarse aún más, especialmente en los bienes de consumo" alertó un empresario.
Según explicó, la demanda en lo que va del año muestra una desaceleración respecto a los niveles del año pasado. Es que con una actividad en baja y precios con tendencia a la suba por el impacto del dólar, las perspectivas de aumentar las ventas son pocas.
En tanto, las pymes que importan insumos para producir bienes que compran las grandes empresas son las más complicadas porque no pueden calcular de menos.
"Si me juego a una menor actividad y no puedo cumplir con el pedido que me hace mi cliente, me quedo afuera del negocio. Pero si mantengo el nivel actual y después me compra menos, el costo lo pago yo" señaló un proveedor de una empresa líder de bebidas.
En estos días hubo gran comunicación entre importadores y bancos para negociar coberturas ante nuevas devaluaciones.
"Hoy, los pagos de los clientes se extienden hasta 180 días. Hay que tener algún seguro de cambio para tener tranquilidad de que cuando cobre pueda reponer por la misma cantidad por la que vendí" señaló otro importador.
Este mecanismo es normal en el sector pero se generaliza cuando hay turbulencia. Consiste en que la entidad bancaria asegura a futuro el valor al que le va a vender dólares, a cambio de una comisión, y el cliente se garantiza estabilidad cambiaria cuando tenga que pagar.
De no estabilizarse el tipo de cambio, se ingresará en un período de gran puja entre proveedores y clientes por los márgenes de ganancias. Con el salto del dólar, lo lógico es trasladar el mayor costo a los precios para no perder rentabilidad pero no siempre se puede hacer.
En estas situaciones, juega un papel fundamental quién es el más fuerte de cada lado de la soga que se está tensando. Con un mercado deprimido y con gran incertidumbre, será difícil pasar la devaluación al precio final de los productos.