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Desde el FMI envían un mensaje claro a Donald Trump

7 de marzo de 2018 - 11:48

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, dijo que nadie gana en una guerra comercial y que el impacto macroeconómico de eventuales aranceles estadounidenses a las importaciones sería grave si otros países responden imponiendo sus propios aranceles.

"El impacto macroeconómico sería grave, no sólo si Estados Unidos toma medidas, sino especialmente si otros países tomaran represalias, principalmente los más afectados como Canadá, y dentro de Europa, Alemania en particular", dijo Lagarde (foto) a la emisora francesa RTL.

El martes, el presidente estadounidense, Donald Trump, reiteró su plan para imponer fuertes aranceles a las importaciones de acero y aluminio, advirtiendo que la Unión Europea se vería afectada por un "gran impuesto" por no tratar bien a Estados Unidos en materia comercial.

Los comentarios de Trump han generado una ola de críticas de socios comerciales de Estados Unidos y advertencias de empresarios y legisladores estadounidenses sobre una posible guerra comercial que perjudicaría a la propia economía del país. Trump ha dicho que Washington podría ganar esa guerra.

"En una llamada guerra comercial, impulsada por incrementos recíprocos de los aranceles a la importación, nadie gana, uno generalmente encuentra perdedores en ambos lados", dijo Lagarde, y agregó que esperaba que Trump no implemente los aranceles.

El brazo ejecutivo de la UE, que discutirá el miércoles posibles medidas de represalia, ha elaborado una lista de productos estadounidenses a los que aplicar aranceles si Trump sigue adelante y ejecuta la medida. La ministra francesa de Asuntos Europeos, Nathalie Loiseau, señaló que la UE elevaría la amenaza arancelaria a la OMC.

"No estamos contentos con esto", dijo Loiseau a Radio Classique. "Europa ya no puede darse el lujo de ser ingenua y pasiva frente a este proteccionismo agresivo", añadió.

Lagarde, no obstante, dijo que Trump podía tener motivos para amenazar con la imposición de aranceles ya que había "algunas buenas razones" para protestar contra la situación actual.

"Hay algunos países en el mundo que no respetan los acuerdos de la Organización Mundial del Comercio y que imponen transferencias de tecnología. China es un ejemplo de ello, pero no es el único país con tales prácticas", dijo la jefa del FMI.

Pero agregó que el comercio internacional es un motor para el crecimiento, la innovación y la competitividad y advirtió que cualquier amenaza al comercio era riesgosa para la expansión mundial. Lagarde dijo además que tenía la impresión de que la Casa Blanca no había pensado en los riesgos de represalias.

Europa y el Fondo Monetario Internacional (FMI) instaron a que Donald Trump se aleje del borde de una guerra comercial, después de que la renuncia de uno de sus principales asesores económicos reforzara a quienes lo alientan a seguir adelante con aranceles a las importaciones de acero y aluminio.

La renuncia de Gary Cohn, visto como un bastión frente al nacionalismo económico de Trump, afectó a las bolsas, el petróleo y el dólar el miércoles, mientras los inversores veían aumentar la probabilidad de medidas de acción y reacción que reducirían el crecimiento global.

Los planes de Trump son imponer un arancel del 25 por ciento sobre el acero y del 10 por ciento para el aluminio para contrarrestar unas baratas importaciones, especialmente procedentes de China, lo cual dice que mina la industria y los empleos en Estados Unidos.

El movimiento puede generar medidas de reacción contra las exportaciones de Estados Unidos y complicar más los esfuerzos para salvar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

La Unión Europea preparó una lista de productos estadounidenses -desde el bourbon hasta las motos Harley Davidson- sobre los que aplicar aranceles si Trump sigue adelante.

"Una guerra comercial no tiene ganadores y si no sucede, el mejor de los casos, podemos trabajar con nuestros amigos americanos y otros aliados sobre los asuntos centrales de este problema, la sobrecapacidad", dijo la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmstrom.

"Pero si sucede tendremos que tomar medidas para proteger los empleos europeos", añadió tras una reunión en Bruselas para debatir la estrategia de respuesta.

Para quienes temen una guerra comercial, los candidatos para sustituir a Cohn como asesor de Trump no suenan bien: Peter Navarro, el jefe del Consejo Nacional de Comercio de la Casa Blanca que escribió un libro titulado "Muerte por China", y el comentarista conservador Larry Kudlow.

La ministra de Economía alemana, Brigitte Zypries, dijo: "Espero que Trump cambie de opinión (...) es muy importante que haya defensores de esto en la Casa Blanca. Por eso estoy preocupada por las últimas señales que vienen de Estados Unidos."

Reino Unido, interesado en fortalecer el comercio global mientras se prepara para abandonar la UE, dijo que estaba "muy decepcionado" por el plan de Trump.

Fuente: Reuters

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