Sin embargo, el país aún tiene dificultades en su calidad institucional, transparencia y competitividad.
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Mejoran las perspectivas de crecimiento económico de Argentina
Se trata del Indicador de Estimaciones de Crecimiento 2018 elaborado en base a información de los últimos 20 años que evalúa el potencial productivo de cada país.
El informe destaca que "muchas de las grandes economías se encuentran fuera de los 10 primeros puestos, entre ellas Alemania, Japón, Estados Unidos, y Francia, en tanto que India subió tres puestos y Argentina seis".
En el ranking, Argentina se ubica en el puesto 83 tras haber trepado 6 lugares respecto al último indicador 2017, por lo que el informe planteó que el nuevo Gobierno pudo "registrar una mejora en la calidad institucional y escalar seis posiciones".
Sobre 10 puntos, Argentina obtuvo un promedio de 4,54, resultado de la ponderación de los ítem de Estabilidad Macroeconómica (5,51), Apertura (0,29), Desarrollo Humano (6,61), Calidad de Infraestructura (3,73) y Calidad Institucional (4.53).
"La mejora de la Argentina en el ranking es auspiciosa porque está marcando un cambio de tendencia. Pero seguimos en la mitad de la tabla, muy lejos de los países que están en un proceso de desarrollo consolidado", señaló Ricardo De Lellis, socio director Ejecutivo de KPMG Argentina.
Para De Lellis, la mayoría de estos informes internacionales demuestran que "Argentina tiene buenos puntajes en cuanto a sus recursos humanos, a la calidad de su sociedad, pero atrasa en su calidad institucional, transparencia y competitividad económica, tema éste que en el caso del GPI lo ubica entre los países de peor calificación".
Los países latinoamericanos mejor posicionados son Chile (33), Uruguay (39) y México (73); en tanto que detrás de Argentina quedaron Brasil (89), Perú (91) y Paraguay (122), entre otros.
Según el estudio, los países de ingresos bajos y medios tienden a priorizar las inversiones en transporte por sobre la tecnología en infraestructura, por lo que les resulta más difícil poder aprovechar las últimas innovaciones sobre Inteligencia Artificial y la Internet de las Cosas.
Los países que realmente han avanzado lo hicieron impulsados por mejoras en infraestructura y, en particular, en su nivel de preparación tecnológica.