Los viejos modelos ya no sirven en la economía digital y eso está poniendo en apuros a empresas como Toy's R Us o Sears, describe Sandro Pozzi en un reporte para lanacion.com.ar.
Internet obliga a los referentes mundiales del retail a ser creativos
El comercio tradicional está experimentando una transformación que se lleva puesta a este tipo de compañías.
El cambio alimentado por la irrupción digital llega al extremo que los grandes actores del sector esquiven términos como store -tienda- o mall -centro comercial- al hablar de los modelos que tienen en mente para adaptarse. El mantra en este mundo bajo asedio es la "experiencia".
El año está siendo devastador para las cadenas cuyos negocios se sustentan en el cemento y el ladrillo. Toy´s R Us suspende pagos tras diez años de batalla.
El activo inmobiliario no es una garantía. Se suma a las bancarrotas de Vitamin World, Perfumania, Gymboree, True Religion, Bebe Stores, Payless o hhgregg solo este año, en una espiral que derrumbó a RadioShack, Sport Authority y American Apparel.
Y las que evitan de momento sucumbir ante este apocalipsis, se ven forzadas a cerrar tiendas en masa porque sus clientes no encuentran ya los precios ni la selección que ofrecen Amazon o Walmart.
Para este año se espera el cierre de más de 3500 tiendas. El caso más dramático es el de Sears. La pionera en el concepto del gran almacén necesita efectivo con urgencia. El ajuste incluye a los supermercados Kmart.
JC Penny y Macy´s están atrapadas en una dinámica similar. Las tres dejaron de ser tiendas ancla para los mall. Otra de las inquilinas de los grandes centros comerciales es Gap y el ajuste afecta también a GameStop, BCGB, Crocs, Guess, Abercrombie & Fitch o Payless.
El efecto combinado de la recesión y la irrupción de Internet, explican en Pipper Jefferies, provocó un cambio en los hábitos de consumo.
Esto, a su vez, puso en evidencia el exceso de espacios comerciales que hay en los Estados Unidos. Cowen & Company calcula que hay 2,1 metros cuadrados por persona, frente a 1,5 de Canadá. En España, Francia, Reino Unido o Italia no llega al medio metro.
Las visitas, entre tanto, se redujeron en más de la mitad, según la inmobiliaria Cushman & Wakefield, y se destina en cambio más dinero a restaurantes, viajes y tecnología.
Algunas cadenas, como Bebe Stores, trata de sobrevivir ahora concentrándose exclusivamente en un modelo online. Otros, como JCPenny y Sears, concentran el ajuste en los espacios menos rentables, para contener las pérdidas.
Pero cuando una tienda ancla decide cerrar sus puertas, el rendimiento de todo el centro comercial sufre y el desplome del tráfico arrastra con los inquilinos más pequeños.
El caso de Toy´s R Us muestra, además, como las nuevas dinámicas en el mundo laboral exprimen los ingresos de compañías que dependen del gasto de las familias. Agarrar el auto para ir a la tienda es una misión imposible e Internet tampoco es una solución alternativa. La opción en estos casos es hacer la compra de una vez en hipermercados como Walmart o Target, donde se ofrecen otros servicios.
Matthew Shay, presidente de la National Retail Federation, señala que hay una verdadera carrera por parte de las cadenas tradicionales para reinventarse y tratar de conectar de nuevo con el consumidor durante todo el proceso de compra.
En su opinión, la alternativa digital es importante pero no representa la solución para captar la atención de las nuevas generaciones. "Hay que ser muy creativo".
Apple está viendo, por ejemplo, como el tráfico en sus tiendas cae. Las largas colas que se veían coincidiendo con la llegada del nuevo iPhone desaparecieron.
Ahora a estos locales les llama plazas públicas, como si fueran lugares de reunión. Nordstrom está probando en Los Ángeles un nuevo concepto de tienda donde además de ropa se ofrecen servicios de spa, cafetería y estilistas personales.
Fuente: lanacion.com.ar