La inflación británica subió a niveles similares al 2013
16 de mayo de 2017 - 11:18
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La inflación británica subió a niveles similares al 2013
El costo de vida en el Reino Unido escaló en abril a su número más alto desde septiembre de ese año, según mostraron el martes unos datos oficiales que pusieron de relieve la presión cada vez mayor sobre el poder adquisitivo de las familias antes de las elecciones nacionales del 8 de junio.
Los precios al consumidor subieron en abril a una tasa interanual del 2,7 por ciento, dijo la Oficina de Estadísticas Nacionales de Reino Unido, ligeramente por encima de las expectativas de los economistas de un sondeo de Reuters, que auguraban un aumento anual del 2,6 por ciento.
La inflación se ha acelerado en Reino Unido en los últimos meses por la depreciación de la libra tras la decisión de los votantes británicos de abandonar la Unión Europea y también por el encarecimiento del petróleo, un factor que también ha hecho subir los precios en otros países.
La semana pasada, el gobernador del Banco de Inglaterra (BoE), Mark Carney, advirtió de que este año representaría un desafío para los consumidores, argumentando que los salarios estaban a punto de caer en términos reales y ajustados a la inflación.
Pero, con pocos indicios de un sobrecalentamiento en la economía británica, siete de los ocho miembros del comité de política monetaria del BoE votaron la semana pasada a favor de mantener las tasas de interés.
Las últimas cifras de inflación se vieron impulsadas sobre todo por el incremento de las tarifas aéreas durante las vacaciones de Semana Santa, que el año pasado habían sido en marzo. Sin embargo, los precios de la ropa, los automóviles y la electricidad también empujaron al alza los precios al consumidor de abril.
Muchos economistas dicen que el impacto de la caída de la libra esterlina sobre los precios al consumidor será más fuerte en los próximos meses y el banco central espera que la inflación alcance un techo cercano al 3 por ciento anual a finales de año.
Si se excluyen los precios del petróleo y otros componentes volátiles como los alimentos, la inflación subyacente se aceleró un 2,4 por ciento en abril, la más alta desde marzo de 2013 y por encima de las expectativas de los economistas de una tasa anual del 2,2 por ciento.