La Legislatura porteña dio el visto bueno en la madrugada del jueves al traspaso del servicio de subterráneos y el Premetro a la órbita el Gobierno porteño, tras largas negociaciones en las que se dejó de lado la posibilidad de un impuesto a las naftas y la declaración de "servicio esencial", que suponía una restricción al derecho de huelga.
Se aprobó el traspaso del subte a la Ciudad
Además, se ovbió un punto que era rechazado por los "metrodelegados" y el bloque kirchnerista, que era la declaración de "servicio esencial" de los subtes, lo que hubiera restringido la posibilidad de huelgas.
"Acordamos que se determinen servicios mínimos que serán fijados luego por la reglamentación. Los trabajadores van a comunicar previo a la toma de decisión de una huelga con 48 horas la medida y habrá mecanismos de acuerdo con el prestador para generar un menor impacto en la prestación del servicio", detalló Ocampo.
Por otro lado, el legislador macrista confirmó también que "la ley prevé la posibilidad de la estatización" del servicio, aunque descartó que la gestión de Mauricio Macri tome una decisión de ese tipo en las próximas semanas.
"Esto empieza el 1 de enero. Iniciamos un proceso de conversación con Metrovías y existe claramente la posibilidad de que el servicio sea estatal", explicó.