Hemos denominado Instituto de Formación Empresaria al dispositivo encargado de dar respuesta a las necesidades de investigación aplicada y formación continua para el empresario MIPyME, de carácter federal, autónomo y autárquico (1).
Las transformaciones epocales desafían las formas tradicionales de gestionar las empresas. Asistimos desde hace aproximadamente dos décadas a escenarios de incertidumbre y cambios permanentes. En ese sentido, el modo tradicional de hacer empresa que prevaleció hasta prácticamente las postrimerías del siglo XX ya no sirve; ha dejado de ser funcional. Si la empresa tradicional se caracterizó básicamente por la productividad del trabajo manual y por una estructura organizativa piramidal y jerárquica, la empresa emergente del siglo XXI enfrenta otros desafíos.