El Ministerio de Energía de Neuquén informó que el 40 por ciento del parque de equipos de producción de petróleo fue desactivado en los últimos doce meses en el megayacimiento de hidrocarburos no convencionales.
Para continuar, suscribite a Somos Pymes. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITEEl Ministerio de Energía de Neuquén informó que el 40 por ciento del parque de equipos de producción de petróleo fue desactivado en los últimos doce meses en el megayacimiento de hidrocarburos no convencionales.
En un año, la provincia perdió 56 equipos petroleros. A al altura de octubre quedaban en los campos de la región 85 torres, contra 141 que había en el mismo mes del año pasado, según datos oficiales.
El pico de equipos activos se alcanzó en plena "revolución Vaca Muerta", a mediados de 2014, cuando llegaron a estar en funcionamiento unas 160 torres, detalló el Diario Río Negro.
Pese a la caída considerable en los niveles de producción y de perforación -aunque en proporciones mucho menores a las calculadas-, el impacto en puestos de empleo en los yacimientos fue muy bajo.
Aunque no existen datos oficiales de despidos por empresas productoras del sector hidrocarburífero, en el rubro creen que hubo más desvinculaciones en la plantilla administrativa que en la boca del pozo.
Esto se debe a un acuerdo entre el sindicato, YPF y algunas contratistas para seguir pagando los sueldos a los 1.700 operarios de unos 33 equipos que estuvieron en suspenso desde febrero y fueron recientemente dados de baja.
El costo de tener esos equipos en suspenso fue de unos 100 millones de dólares para la compañía que controla mayoritariamente el Estado nacional, lo que equivale a unos 10 pozos en Vaca Muerta.
A ese número hay que sumarle los aportes que hicieron algunas grandes empresas de servicios para sostener a parte de su plantel inactivo durante varios meses; en el caso de las pequeñas firmas, fue la propia empresa nacional la que afrontó esos costos.
La caída internacional del precio del crudo afectó todos los planes: el petróleo se derrumbó a menos de la mitad del precio que se esperaba para esta época y actualmente no puede despegar de entre los 45 y los 50 dólares el barril.
Si bien hubo un barril sostén en Argentina de 60 dólares promedio, las empresas extranjeras definen sus inversiones en base a la cotización internacional.