El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia constató que cuatro millones de personas menores de edad son pobres en Argentina, las cuales sufren un promedio de 5,7 privaciones.
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SUSCRIBITEEl Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia constató que cuatro millones de personas menores de edad son pobres en Argentina, las cuales sufren un promedio de 5,7 privaciones.
A su vez, 1,1 millones de ellas son "extremadamente" pobres porque les faltan 8 de los parámetros necesarios para contar con las mismas oportunidades que el resto de ciudadanos, según reveló el doctor en economía y consultor de Unicef, Jorge Paz.
Entre los indicadores más frecuentes y "sensibles" para la infancia en el país figuran la falta de lactancia materna (un 22% de los casos), la existencia de violencia verbal (28%), y el hacinamiento de la vivienda (20%) o que esta se encuentre en una zona "inadecuada" (28%) -propensa a las inundaciones o cerca de un vertedero, por ejemplo-.
El crudo informe de UNICEF revela que 1,3 millones de niños y niñas menores de cinco años están bajo condiciones de pobreza a nivel local y 300.000 lo hacen en condiciones límites.
Al respecto, la representante del organismo en Argentina, Florence Bauer, habló sobre la "importancia" de invertir en esta etapa de la vida.
"Tenemos que tener un sistema en el Gobierno nacional que mida la pobreza de manera permanente y confiable" como "se mide la inflación" para
establecer las políticas públicas necesarias, afirmó la especialista.
Para la ejecutiva de UNICEF, hay que entregar una respuesta multisectorial y abarcar tanto intervenciones directas (acceso a la salud) como indirectas (transferencias monetarias).
Bauer habló de la gran "disparidad" de ingreso per cápita que existe entre las mismas provincias argentinas, ya que en las regiones del noreste y noroeste del país un niño tiene 6 veces más de probabilidad de caer en la pobreza que en Buenos Aires.
En este sentido, Paz denunció que existe una "correlación inversa" entre la falta de recursos y la asignación de los mismos, ya que "los más pobres reciben menos".
El consultor afirmó que la mayoría de los niños pobres proviene de hogares numerosos, tiene padres asalariados no registrados, se encuentra en la base social de la población y no ha completado la educación primaria ni tampoco, en la mayoría de los casos, lo han hecho sus progenitores.
Así, un niño que vive en un hogar donde sus padres se encuentran en una situación de inestabilidad laboral tiene 3 veces más de probabilidades de caer en la pobreza que en condiciones estables, y 22 veces más si los mismos no han pasado la primaria, cifras que aumentan cuando el jefe del hogar es una mujer, lo que refleja la carencia de "políticas de cuidado".
El informe de Unicef está basado en la Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados que realizó la entidad junto al ministerio de Desarrollo Social entre 2011 y 2012 a 25.000 hogares de localidades de más de 2.000 habitantes y en la actualización de la misma con la Encuesta Permanente de Hogares del Gobierno de 2015.
Informe completo en: http://goo.gl/gNzB7l