Pese a las críticas recibidas en los últimos días, especialmente luego de confirmarse un nuevo aumento en las naftas, el ministro de Energía insistió en que el plan de la Casa Rosada es reducir el costo de vida en la segunda parte del año.
El objetivo sigue siendo bajar la inflación en el segundo semestre
El ex CEO de Shell esgrimió que "el Gobierno está intentando que los índices de inflación bajen en el segundo semestre. Entonces, todas las medidas para reacomodar los precios se están tomando en este momento, para ir generando condiciones para niveles de inflación hacia a la baja en la segunda parte del año".
Y aclaró: "El precio de los combustibles depende mucho de cuál es el valor del petróleo. Si el precio del crudo y el tipo de cambio se mantiene en los niveles actuales, yo creo que (esta fue la última suba). Pero no puedo estar pronosticando qué va a ocurrir con algo que tiene variaciones de precios que no dependen de lo que ocurre en la Argentina".
En su análisis político de la situación, el ministro resaltó que Argentina es un país abundante en recursos energéticos que "por políticas erráticas" que desincentivaron la inversión, importa tanto combustibles líquidos como gas natural y electricidad.
"Durante más de diez años estuvimos en la Argentina merced a retenciones en la exportación con precios de petróleo crudo y combustibles muy por debajo de los precios internacionales", recordó el funcionario.
"El tema está vinculado con el mantenimiento de las fuentes de trabajo porque alrededor de la industria petrolera viven entre 350.000 y 400.000 familias y también diez provincias petroleras cuyos ingresos son determinantes por regalías", graficó Aranguren.
Y remarcó que la suba de precios se hace para "evitar situaciones de despidos y proteger fuentes de trabajo del sector petrolero".
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