Así lo reveló un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, el cual mostró el país ocupa el séptimo lugar a nivel mundial entre los productores del rubro, con un aumento interanual del 10,2%.
Argentina es el tercer exportador mundial de aceites y grasas
Las exportaciones argentinas de aceites y grasas, dependen centralmente del aceite de soja y, en menor medida, del aceite de girasol.
"En materia de producción de grasas y aceites, en la actual campaña se espera que Argentina llegue a las 10,2 millones de toneladas, compuesta por 8,5 millones de toneladas de aceite de soja y 1,1 millones de toneladas de aceite de girasol", manifestó el análisis.
"De esos 10,2 millones de toneladas, se estarían exportando este año cerca de 7,1 millones, compuesto por 6,4 millones de toneladas de aceite de soja y 560.000 toneladas de aceite de girasol", anticipó la plaza bursátil rosarina.
El aceite refinado de soja permite diversos usos industriales tales como agentes anticorrosivos, antiestáticos, aceites esenciales, biodiesel, desinfectantes, usos para control de polvo, aislaciones eléctricas, insecticidas, tintas de imprenta, base para linóleos, tejidos aceitados, plastificadores, cartón prensado, entre otros.
En tanto, también admite diversos usos comestibles tales como fabricación de antibióticos, cremas para café, aceites para cocinar, aases para leches margarina, mayonesa, productos medicinales, aderezos para ensaladas para ensaladas, untos para empanadas, grasas vegetales para repostería.
El aceite de soja se utiliza también para revestimientos protectores, masilla, jabones, detergentes, plásticos de vinilo, tabaquería, cemento y epoxys.
Mientras que el aceite de girasol refinado tiene un uso principalmente comestible; puede ser usado en todo tipo de salsas, cocciones culinarias, margarinas y helados.
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