El ex superintendente de Salud, Rubén Torres, reclamó al Gobierno nacional repartir unos 200 millones de pesos mensuales que son retenidos al sistema, si se pretende mejorar el sistema sanitario en la Argentina.
Surge una nueva polémica por "fondos retenidos" a las obras sociales
El otrora funcionario advirtió sobre la existencia de una "fragmentación" en el sistema de salud argentino, que incluye fuertes diferencias entre los servicios brindados en las provincias, la salud pública, la privada y de la seguridad social.
"La ley de Medicina Prepaga vigente debe ser derogada para que se pueda debatir seriamente una nueva", señaló Torres en el Congreso de ACAMI, que enrola organizaciones como el Instituto Fleni, el Sanatorio Mater Dei, el Hospital Italiano, el Británico, el Alemán, OSDE, William Hope, CEMIC, Clínica San Camilo y Austral.
En su conjunto reúnen 3.100 camas, 1.700 consultorios; 50 resonadores y tomógrafos; 7 PET; 10 mil médicos; 25 mil profesionales; 6 escuelas universitarias de medicina y 10 de enfermería, entre otras actividades y servicios.
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