Así se expresó Agustín Salvia, sociólogo de la Universidad Católica Argentina (UCA), en respuesta a las críticas que recibió esa casa de altos estudios de parte del Gobierno, luego de la publicación de su más reciente informe sobre el tema.
"Argentina redujo la pobreza del 2001, pero no erradicó el hambre"
En declaraciones radiales, el hombre de la UCA analizó que "la situación en la Argentina está muchísimo mejor que la que tenía después de 2001", año en el que estalló una profunda crisis económica, financiera y social.
Explicó que desde los meses posteriores al pico de la crisis de 2001, "se vino mejorando de forma importante" los indicadores de pobreza con una marcada reducción, aunque esto "no fue de forma continúa".
Hasta el 2007, creció fuertemente el empleo y se redujo la pobreza con el inicio de obras de infraestructura, inversión social en educación, salud y servicios urbanos, lo que hizo que cambiara la situación que tenía el país a comienzos del siglo XXI, refeljó el sociólogo.
Pero en 2007 se estancó la creación de empleos y luego llegó la crisis internacional del 2009, lo que hizo que hubiera un reflujo de la situación social en términos de empelo e ingresos por lo que se tornó necesario aumentar los programas sociales como la Asignación Universal por Hijo.
Esa situación "complicada" comenzó a revertirse en el 2010, lo que permitió que el 2011 registrara "los menores valores de pobreza por ingreso y niveles aceptables de calidad de empleo", convirtiendo a ese año y al 2012 en "los mejores que ha tenido la Argentina en este siglo".
"A partir de ese monto el recrudecimiento de la inflación y el estancamiento económico ha vuelto a aumentar los indices de pobreza y de marginalidad social", sostuvo Salvia, quien fue el encargado de presentar el informe de la UCA sobre el flagelo que afecta a millones de argentinos.
Salvia lamentó "el sesgo" que le ponen los medios de comunicación a la amplia información que brindó la UCA sin "abordar el problema" y aclaró que "en la medida en que se niega la estadística y el Indec no produce datos es una debilidad para el Estado y para la democracia".