El proyecto surgió de los alumnos que cursaban la última materia de la carrera Ingeniería en informática. La máquina funciona a partir de plástico PLA y su estructura es de fácil manipulación.
Desarrollan una impresora 3D a bajo costo en la Universidad de La Matanza
La plataforma que moldea el objeto mantiene una temperatura constante para generar una mayor adhesión del plástico. Cuando la impresora está en proceso, una luz verde se enciende para avisar que las resistencias están en funcionamiento, por lo que se recomienda no tocarla por la elevada temperatura que levanta. “Las coordenadas de la plataforma deben estar calibradas para que el diseño del objeto sea perfecto y no salga torcido o cortado”, sostiene Castro.
Hoy en día, una impresora 3D convencional cuesta alrededor de 20 mil pesos, dependiendo la marca y el comercio. La impresora de los futuros ingenieros costó 4 mil pesos, entre cableado USB, resistencias, plástico, diseño de software y carcasa.
“Todavía no sabemos qué vamos a hacer con ella, creemos que podemos utilizarla para realizar un servicio de impresiones tipo post venta a través de un administrador web”, asevera Castro. Y, concluye: “También pensamos en dejarla en la universidad para que sirva de repuesto ante futuras eventualidades”.
El proyecto estuvo coordinado por el docente Pablo Pomar, Silvana Ardanaz y Analía Di Tommaso, quienes trabajaron con los jóvenes durante toda la cursada. “Como docente creo que esta es una de las materias soñadas porque uno se enriquece con los conocimientos que traen los alumnos a la clase. Además, la universidad demuestra, una vez más, que está a la vanguardia en tecnología e investigación aplicada”.
Fuente: http://www.ctys.com.ar/