En su análisis del futuro cercano de la Argentina, el presidente del Banco Central, Alejandro Vanoli, no descartó una devaluación "gradual" del peso y pidió "reducir el ritmo de desendeudamiento" del país.
Devaluación y más deuda en la mira del Gobierno
A su vez, el funcionario anticipó un enfriamiento en la táctica oficial de la Casa Rosada por pagar la deuda externa y avisoró una emisión de bonos en pesos o dólares bajo legislación nacional, para volcarlos al desarrollo productivo, al menos durante lo que queda de la administración kirchnerista.
"Estamos llegando a un punto en el que hay que analizar la posibilidad de reducir el ritmo de desendeudamiento. Es oportuno ver cuáles son las alternativas de financiamiento para el Tesoro Nacional", dijo Vanoli en declaraciones a radio Blue.
En un contexto de escasez de verdes, el Gobierno deberá gastar este año unos 53.000 millones de dólares: 26.600 millones que demandarán los bienes de capital, las autopartistas, los electrónicos de Tierra del Fuego y la industria química; 11.500 millones de vencimientos de deuda; 6200 de la energía; 6000 para el turismo; y 3000 para el dólar ahorro.
Al defender una posible toma de deuda en el exterior, el mandamás del BCRA destacó que esa opción permitiría al Estado bajar el nivel de desendeudamiento para orientar más capitales en dirección a fines productivos.
Vanoli (foto) describió que hay factores a nivel internacional que facilitan una emisión de deuda del país, como la decisión de la presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), Janet Yellen Yellen, de no subir las tasas de interés en lo inmediato.
"Eso está generando un clima externo global que muchos emisores están aprovechando. La Argentina, a partir de las ganancias que le produjo poder soportar una corrida, tuvo una reducción de la prima de riesgo y quizás estén dadas
las oportunidades de volver al mercado de capitales".
Según Vanoli, eso permitiría demostrar "al mundo" que "no hay ningún default", pese al litigio que mantiene Argentina con los fondos buitre.
Por otro lado, el otrora titular de la CNV dijo que no convalidará una devaluación brusca y señaló que esa es su posición y la de varios funcionarios del Gobierno nacional, por lo que ratificó que irá "administrando el tipo de cambio gradualmente de tal manera que vaya por detrás de los depósitos en pesos".
Según Vanoli, desde que él asumió al frente de la autoridad monetaria el 1 de octubre de 2014 se registraron beneficios "muy importantes" en términos de que se ha recompuesto la demanda de pesos, subieron los depósitos y mejoraron los créditos.
Apuntó también que la expectativa de "no devaluación" tuvo efectos "muy positivos", porque colaboró en bajar la inflación y promover el crecimiento.
Respecto a lo que pueda pasar a partir del 10 de diciembre, cuando la Presidente Cristina Kirchner traspase el mando a su sucesor, Vanoli consideró que es importante que los principales candidatos presidenciales digan ahora si tienen pensado devaluar.