Según el FMI, la economía china representa actualmente el 16,46% del Producto Bruto Interno (PBI) mundial, medido en Paridad de Poder Adquisitivo (PPP), mientras que la estadounidense es de 16,277%.
El Fondo remarcó que la diferencia entre ambas naciones seguirá ampliándose en los próximos años. De acuerdo a las proyecciones del organismos internacional, "la economía de China será 20% más grande que la de los EE.UU. en 2019".
El PPP es un mecanismo que busca corregir el efecto de distorsión provocado por los tipos de cambio de cada país, y mide en la práctica lo que los ciudadanos podrían comprar si existiera una sola divisa mundial.
Tomando como referencia el PBI de Estados Unidos en PPP, se observa ahora una cifra de 17.4 billones de dólares, mientras que el de China alcanza los 17.6 billones.
El PBI nominal de Estados Unidos, que mide la producción de bienes y servicios de un país a precios de mercado durante un año, sigue siendo casi un tercio más grande que el de China.
Por otro lado, el Producto Bruto Interno per cápita estadounidense es tres veces mayor al de los chinos. A eso se suma que Estados Unidos preservó su moneda como instrumento de reserva internacional pese a la crisis económica mundial que se viene dando desde 2007.
Según explica el Financial Times, "en 1980 la producción económica de China era una décima parte de la de EE.UU. Cuatro décadas después, el FMI estima que la economía de China será 20 % más grande que la de los Estados Unidos".
Esto se explicaría porque "el crecimiento promedio del PBI de China entre 1980 y este año fue del 8,8% anual, frente al 2,7% del de EE.UU.".
El gobienro chino anunció en los últimos tiempos una mayor flexibilización de la inversión interior y exterior en algunos sectores clave de la economía.
En las últimas semanas, Beijing tomó fuertes medidas para flexibilizar o liberalizar la inversión, doméstica o extranjera, en diversos sectores económicos o en zonas francas.
En una intervención durante la reunión del Consejo de Estado, el primer ministro Li Keqiang, aseguró que China está viendo ya el resultado positivo de las últimas reformas, y aseguró que "debemos confiar en los fundamentos del crecimiento a largo plazo", así como "tener en plena consideración las dificultades y los retos".