La Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) sospecha e investiga a integrantes de la autoridad monetaria por supuesta connivencia con las cuevas financieras que comercializan divisas en el circuito ilegal del centro porteño.
Sospechan de la relación entre funcionarios del Banco Central y cueveros de la City
Hasta ahora se sabe que existieron llamados desde el interior de la entidad bancaria en la calle Reconquista a las "cuevas financieras" para advertirles cuándo y cómo se iban a producir los operativos contra la actividad cambiaria ilegal.
Así lo reveló el jefe de la Procelac, Carlos Gonella (foto), durante el anuncio de que se realizarán cambios al Régimen Penal Cambiario (ley 19.359) para quitarle fuerza al comercio ilegal de divisas en la Argentina.
En declaraciones radiales, el funcionario señaló que el organismo detectó "funcionarios públicos adentro de las cuevas, brindando seguridad, lo que es una situación absolutamente ilegal".
Literalmente, Gonella habló de "personal de distintas fuerzas de seguridad, incluso armado, que en tres o cuatro oportunidades" fue encontrado protegiendo los intereses de quienes compran y venden dólares en las denominadas cuevas de la calle Florida, en el centro porteño.
Sobre esta información, Procelac realizó denuncias en la Justicia ordinaria y ahora se está investigando para determinar la responsabilidad de esos funcionarios públicos en un delito que prevé penas de hasta ocho años de prisión.
Al ser consultado sobre la presunta connivencia de funcionarios del Banco Central con los dueños de las "cuevas", el titular de Procelac reveló que los mismos comercializadores ilegales de divisas advirtieron sobre lo que estaba pasando.
"Por ejemplo, hemos llegado a algunas cuevas en donde las personas estaban con una actitud muy tranquila y esperándonos. Allí, en una o dos oportunidades, verbalizaron que los habían llamado desde el (Banco) Central para decirles que estaba todo normal, esto sería, que no iba a haber ninguna situación irregular", dijo Gonella.
Y añadió que "esto es una mera sospecha diferente a la hipótesis ya comprobada de que hay personal de seguridad que están brindando cobertura a las cuevas".
El funcionario afirmó que estas maniobras delictivas son cuestiones que están "bastante arraigadas" en la city porteña y en ese sentido indicó que existe "los llamadores de la vía pública, que son la cara visible de una situación delictiva".