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Fundación Pro Tejer

Afirman que la industria textil atraviesa un "escenario crítico"

Un 70% de las máquinas paradas y el sector perdió 22.156 puestos de trabajo en poco más de dos años.

Por Redacción Somos Pymes 8 de junio de 2026 - 12:37

La cadena de valor textil e indumentaria en Argentina enfrenta un "escenario crítico" que incluye fuerte caída del consumo interno, apertura importadora acelerada y costos sistémicos elevados.

Así lo constató el más reciente Boletín Económico de la Fundación Pro Tejer.

Coyuntura de la industria textil

El informe reveló que el sector registró una caída del 23,3% interanual en marzo, que se profundiza al 31,3% si se compara con los niveles de 2023.

Por su parte, la fabricación de prendas de vestir, cuero y calzado retrocedió un 8,9% interanual y un 22% respecto a marzo de 2023.

Las fábricas textiles operaron apenas al 40,2% de su capacidad en el tercer mes del año y durante el primer trimestre del año, 7 de cada 10 máquinas estuvieron paradas en los establecimientos productivos.

Asimismo, el revelevamiento constató que el sector textil, confecciones, cuero y calzado lidera la caída del empleo asalariado registrado privado en todo el país, con una baja del 18% respecto a diciembre de 2023.

Esta cifra supera incluso el retroceso registrado en el sector de la construcción, al ser “la más alta de todos los sectores de la economía” y representar la pérdida de 22.156 puestos de trabajo en poco más de dos años.

Desde diciembre de 2023, se han perdido 803 establecimientos productivos registrados, lo que equivale a una desaparición del 13% de las empresas del sector.

Los segmentos más afectados por los cierres son la indumentaria (385 establecimientos) y el cuero y calzado.

A pesar de la caída general de la actividad, se observa un fenómeno paradójico en el comercio exterior: mientras se desploman las importaciones de insumos (hilados y tejidos) por la baja producción local, el ingreso de prendas terminadas ha alcanzado récords históricos.

Las importaciones de indumentaria crecieron un 79% en cantidades (23.482 toneladas) y las de confecciones un 55%, en el primer cuatrimestre del año.

Los analistas de la entidad advirtieron que producto de la apreciación cambiaria y la desregulación comercial, “Argentina se transformó en un mercado de destino para excedentes externos, desplazando producción local y profundizando la crisis sectorial”.

Inversión y precios

En paralelo, la importación de bienes de capital para el sector cayó un 43% interanual en el primer cuatrimestre y un 65% respecto a 2023.

De mantenerse esta tendencia, 2026 podría ser uno de los peores años registrados en materia de modernización tecnológica.

En cuanto a la dinámica de precios, el rubro de prendas de vestir y calzado continúa posicionándose como el de menor suba anual de toda la economía. En abril de 2026, sus precios aumentaron un 12,7% interanual, frente a una inflación general del 32,4%.

Los referentes de la industria admitieron que enfrentan serias dificultades para trasladar costos crecientes a un mercado con consumo deprimido, lo que genera que “en numerosos casos se vende por debajo de los costos para sostener liquidez y liberar mercadería acumulada”.

La última encuesta de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI) reveló que “9 de cada 10 empresas no llega a trasladar la mitad del aumento de los costos salariales a los precios”.

Incluso, la mitad de los encuestados admitió no haber podido trasladar nada de dicho incremento y solo el 9% de las empresas pudo trasladar más de la mitad de los aumentos en el último bimestre.

Aún así las ventas de indumentaria no repuntan. El último dato arroja que cayeron 7% interanual durante el bimestre marzo-abril y acumulan dos años de retroceso ante la falta de demanda, ya que de los últimos 14 bimestres relevados, 13 arrojaron resultados negativos.

Ante este escenario, el sector advirtió que “la continuidad de esta dinámica no solo compromete la coyuntura” afirmando que “cuando las máquinas permanecen apagadas durante demasiado tiempo, se destruyen capacidades productivas, empleo calificado, inversión acumulada y entramados empresariales que luego demandan años para reconstruirse”.

En este contexto, desde Pro Tejer piden de manera urgente medidas de competitividad, alivio fiscal y financiamiento para evitar que la destrucción de capacidades productivas y empleo calificado se vuelva irreversible.

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