Nike ganó 3.008 millones de dólares en los últimos nueve meses, un descenso de 28 por ciento en la comparación interanual.
Las ganancias de Nike cayeron un 28% en nueve meses
Las ventas totales se redujeron un 10% por lo sucedido en China.
En ese tiempo, la empresa de ropa y materiales deportivos facturó 35.212 millones de dólares, un 9% menos.
Las ganancias de Nike
Las ventas totales de la firma se redujeron en el período un 10%, lastradas en parte por una caída también del 10% en sus ventas en China.
Su negocio de zapatillas fue el más perjudicado en el gigante asiático (-11%), seguido del de prendas de vestir (-9%).
El presidente y consejero delegado de Nike, Eliot Hill -que asumió el cargo hace cinco meses-, celebró el "progreso" logrado por la compañía y afirmó que va "por el buen camino".
Por su parte, el vicepresidente ejecutivo y director financiero de la marca, Matthew Friend, se mostró optimista ante un "entorno operativo dinámico" que les ayudará a "volver a encender el impulso de la empresa a través del deporte" este 2025.
Los números recientes de la compañía
En los meses de diciembre, enero y febrero, que coinciden con la temporada navideña, el beneficio fue de 794 millones de dólares, un 32% menos a nivel interanual.
Mientras que la facturación fue de 11.269 millones (un 9% menos), aunque esta última cifra superó las expectativas de los analistas.
En este período, la empresa reportó caídas en sus ventas en todas las regiones en las que opera: así, en China sus ventas cayeron un 17%, en Estados Unidos un 4%, en Asia y Latinoamérica un 11% y en Europa, Oriente Medio y África un 10%.
En total, sus ventas en este tiempo cayeron un 9%, hasta 11.269 millones de dólares.
La empresa no dio detalles sobre sus resultados ni sus perspectivas para 2025, pero los analistas pronostican que los aranceles del 20% a los bienes importados de China planteados por el presidente estadounidense, Donald Trump, afectarán a sus márgenes de beneficios.
También pueden perjudicar a Nike la caída de la confianza del consumidor y unas ventas minoristas de enero y febrero en Estados Unidos que fueron más débiles de lo esperado.