Las acciones de las empresas líderes que cotizan en la Bolsa de Comercio finalizaron la rueda del miércoles con una baja de 1,17 por ciento y un Merval situado en las 2.835.708,85 unidades.
La Bolsa porteña sumó una nueva baja y retrocedieron los ADRs en Wall Street
Grupo Financiero Galicia y Cresud sufrieron los descensos más grandes.
En tanto, el índice general S&P BYMA finalizó con un retroceso del 0,58%, hasta los 123.998.200,33 puntos.
Entre las líderes, las acciones que más bajaron fueron las de Grupo Financiero Galicia (-3,2%) y Cresud (-2,9%).
Mientras que los papeles que más subieron fueron los de YPF (+1,6%) y Telecom Argentina (+0,8%).
En Wall Street, los ADRs registraron bajas de hasta 3,9% de la mano de Cresud, seguido por Banco BBVA (-3,4%) y Grupo Financiero Galicia (-3,4%).
A contramano, Telecom Argentina avanzó 1,4% y lideró el puñado de papeles al alza.
En el segmento de la renta fija, los títulos soberanos argentinos en dólares operaron con tendencia mixta.
Entre los bonos más afectados se destacó el Global 2046, con una baja del 0,93%, seguido por el Global 2041 (-0,71%) y el Bonar 2035 (-0,68%).
El riesgo país medido por el JP Morgan alcanzó los 611 puntos básicos y tocó su nivel más alto en casi dos semanas.
El día en la Bolsa de Nueva York
Wall Street cerró este miércoles en rojo, arrastrado por un dato de inflación peor de lo esperado en Estados Unidos y por la recurrente incertidumbre sobre el futuro de la Inteligencia Artificial, que provocó notables caídas en el sector tecnológico.
Al cierre del parqué neoyorquino, el Dow Jones de Industriales restó un 0,09%, hasta 51.621 puntos; el selectivo S&P 500 retrocedió un 1,11%, hasta 7.718, y el tecnológico Nasdaq perdió un 1,88%, hasta 26.692.
El índice de precios al consumo (IPC) repuntó al 3,7% interanual en septiembre, más de lo esperado por los analistas, al tiempo que la tasa subyacente aumentó un 0,3% mensual y un 2,6% interanual.
Los datos reavivaron el temor a un nuevo endurecimiento de la política monetaria de la Reserva Federal (Fed).
Tras la publicación del informe, el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años se disparó al 5,32% pero después se moderó, cerrando la sesión en el 5,19%.
Por sectores, las mayores pérdidas fueron para las empresas de tecnología (-2,7%) y comunicaciones (-1,73%), en parte por el temor de los inversores a que las empresas de IA más endeudadas se vean perjudicadas por la suba de los tasas de interés.
Entre las más afectadas, destacaron Coreweave (-15,5%), Dell (11%), Oracle (-8,8%), Marvell (-8,7%) y AMD (-5,7%).
En el ámbito empresarial, los inversores recibieron más resultados trimestrales de la gran banca y el sector financiero.
BlackRock subió un 0,8% tras divulgar un récord en sus activos bajo gestión, de 15,49 billones de dólares, y superar las previsiones del tercer trimestre.
Por el contrario, Bank of America cayó un 4,7% tras revelar unos beneficios e ingresos crecientes pero por debajo de las expectativas, a lo que se sumó una sanción de más de 1.200 millones de dólares impuesta por los reguladores federales.
Los seis mayores bancos estadounidenses, pese a todo, ofrecieron una panorámica positiva sobre la salud financiera del país, con un beneficio neto conjunto de 145.626 millones de dólares en los primeros nueve meses de 2026.
El panorama del crudo
El petróleo intermedio de Texas (WTI) subió este miércoles un 1,01% y cerró en 95,09 dólares el barril, impulsado por la preocupación sobre el suministro energético ante la escalada de las tensiones en Medio Oriente.
Al término de la sesión, los contratos de futuros del crudo para entrega en noviembre, los de referencia en Estados Unidos, sumaron 95 centavos respecto al cierre anterior.
La subida se produjo después de que la Guardia Revolucionaria iraní afirmara que un portacontenedores se hundió tras chocar con una mina naval cuando intentaba cruzar el estrecho de Ormuz.
El incidente se suma a otros recientes ataques contra embarcaciones en esta vía estratégica, por la que transitaba alrededor del 20% del petróleo mundial antes del inicio de la guerra entre EE. UU. e Irán.
En paralelo, los rebeldes hutíes del Yemen reivindicaron ataques con misiles y drones contra instalaciones de la petrolera saudí Aramco en Dhahran y Riad, así como contra el aeropuerto internacional Rey Khalid de la capital saudí.
El portavoz militar de los hutíes, Yahya Sarea, dijo que sus operaciones contra el territorio saudí continuarán en los próximos días, reiterando su advertencia a "todas las compañías navieras internacionales, a los ciudadanos y a los trabajadores de dichos aeropuertos y empresas que se mantengan alejados y evacúen de inmediato, ya que se han convertido en objetivos legítimos" para los insurgentes.
Por otro lado, EE.UU. autorizó temporalmente las operaciones con diésel ruso hasta abril de 2027, en una medida anunciada por Donald Trump para aliviar los precios de los combustibles.
Analistas como Jim Mitchell, de Wood Mackenzie, cree que aunque el acuerdo ofrece una vía adicional de abastecimiento "no resuelve la escasez" actual de diésel.
El precio del barril de Brent subió este miércoles un 0,35%, hasta situarse en los 106,06 dólares al cierre del mercado de futuros de Londres.
El crudo del mar del Norte, de referencia en Europa, avanzó 0,37 dólares en el Intercontinental Exchange (ICE) londinense en comparación con el precio de liquidación de la sesión anterior, cuando terminó en 105,69 dólares.
Los resultados de la Bolsa de Brasil
La Bolsa de São Paulo cerró este miércoles con una baja de 0,18% tras haber operado gran parte del día con una acentuada caída, que fue compensada por la fuerte apreciación de las acciones de la petrolera Petrobras por el aumento de los precios del crudo con el agravamiento del conflicto en Irán.
El Ibovespa, el índice de referencia del mayor mercado bursátil de América Latina, terminó el día en los 206.505 puntos tras dos días en terreno negativo y de haber cerrado el viernes en 209.066 puntos, su máximo histórico.
La plaza paulista abrió con una caída significativa ante la reacción negativa de los inversores a los datos de inflación de Estados Unidos, que pueden provocar un aumento de los intereses en la mayor economía mundial, así como a la expectativa poco optimista para la nueva encuesta de intención de voto en las elecciones presidenciales de Brasil que será divulgada este miércoles.
Los sondeos divulgados hasta ahora indican que la ventaja del senador opositor Flávio Bolsonaro, que venció la primera vuelta y es el preferido del mercado por sus propuestas liberales, se redujo frente al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, que aspira a la reelección.
El pesimismo provocó una caída generalizada y el parqué brasileño tan solo se salvó de una caída más abultada por la apreciación de las petroleras.
Las acciones preferenciales de Petrobras subieron un 2,02%, lo que ayudó a compensar la caída de los papeles ordinarios del gigante minero Vale (-0,83%) y de los preferenciales de los bancos Itaú (-1,51%) y Bradesco (-1,31%).
En el mercado de cambios, el real brasileño se depreció un 0,17% frente al dólar, que terminó la jornada cotizado a 5,027 reales para la compra y 5,028 reales para la venta en el tipo de cambio comercial.
Las acciones del índice Ibovespa que cerraron con las mayores caídas este miércoles fueron las ordinarias de la red de tiendas por departamentos Casas Bahía, con un desplome del 24,31%, y las ordinarias de la red de supermercados Pao de Açucar (-7,08%).
En la punta contraria, los papeles del Ibovespa que concluyeron la jornada con las mayores subidas fueron los preferenciales del fabricante de etanol Raizen, con un avance del 2,78%, seguidos por los ordinarios de las petroleras Petrorio (+2,29%) y Petrobras (+2,22%).
El volumen financiero negociado durante la jornada fue de 114.669,4 millones de reales (unos 22.783,5 millones de dólares), en unas 5,6 millones de operaciones.