La actividad industrial registró una merma interanual de 1,4 por ciento durante julio y descendió de 0,6 por ciento frente a junio en la medición desestacionalizada.
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SUSCRIBITELa producción de acero avanzó 3,4% mensual, aunque acumula una caída del 10,9% frente a 2022.
La actividad industrial registró una merma interanual de 1,4 por ciento durante julio y descendió de 0,6 por ciento frente a junio en la medición desestacionalizada.
Así lo mostró el último informe del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA).
En los primeros siete meses del año, el sector acumula una contracción de 2 por ciento.
“Este resultado interrumpe la tendencia contractiva de meses previos, aunque el incremento se explica de forma principal por la baja base de comparación que dejó el año 2025”, señaló el trabajo de la entidad fabril.
Siempre de acuerdo al trabajo de la UIA, con este desempeño, la actividad de las fábricas se ubica un 10% por debajo de los registros promedio de volumen alcanzados durante los años 2022 y 2023.
La UIA subrayó que la dinámica fabril de julio estuvo marcada por comportamientos heterogéneos.
La producción de acero experimentó un repunte 3,4% mensual, aunque acumula un retroceso del 10,9% frente a 2022.
La central fabril detalló la evolución de la actividad en un contexto donde coexisten sectores con leves incrementos mensuales con otros rubros que registran retrocesos en su nivel general de producción.
Entre los indicadores más importantes se informó una caída de 3,5% en el consumo de energía eléctrica de grandes usuarios industriales.
Otros datos mostraron un comportamiento dispar, donde la producción automotriz cayó un 6,8% respecto de junio y los despachos de cemento retrocedieron un 4,2% en igual período.
La construcción fue uno de los segmentos más débiles. Los despachos de cemento cayeron 4,6% mensual y acumulan una baja del 3% frente a 2025, mientras que el Índice Construya -que concentra la venta de insumos para la construcción- retrocedió 0,8%.
Ambos se ubican más de un 20% por debajo de los niveles de 2022, con los despachos asociados a obras pequeñas con una caída del 30% respecto de ese año.
La producción automotriz, por su parte, descendió 6,8% mensual y acumula una baja del 18% frente a 2025.
El consumo de energía eléctrica de grandes usuarios industriales retrocedió 3,5% respecto de junio y se encuentra 6% por debajo de los niveles de 2022.
A contramano de la tendencia general, en metales, la producción de acero avanzó 3,4% mensual, aunque acumula una caída del 10,9% frente a 2022.
La industria metalmecánica se mantuvo estable (+0,1%), pero permanece 17,4% por debajo de aquel año de referencia. La producción de aluminio primario cayó 1,8% mensual, aunque mantiene un desempeño positivo frente a 2025 (+1%) y a 2022 (+17%).
En alimentos y bebidas, la producción láctea y la de bebidas avanzaron 0,9% cada una respecto de junio, mientras que la faena vacuna retrocedió 2,8% y acumula una baja del 6% frente a 2025.
En el frente externo, las exportaciones hacia Brasil cayeron 12% en julio, aunque en los primeros siete meses del año acumulan una suba del 3,8% respecto de 2025.
La liquidación de divisas agroindustriales retrocedió 14,6% mensual y acumula un retroceso del 16,7% frente al año anterior.
Los números oficiales mostraron un mejor desempeño de lo que el CEU-UIA había anticipado. Un mes atrás, el organismo estimaba para junio una caída interanual de alrededor del 1,8%; los datos oficiales del INDEC confirmaron, en cambio, un crecimiento del 2% interanual y del 0,9% frente a mayo.
Pese a esa mejora puntual, el acumulado del primer semestre cerró con una caída del 2,2% respecto del mismo período de 2025, con la actividad aún un 11% por debajo de los niveles de 2022.
En este escenario, nueve de los 16 sectores registraron subas en la comparación interanual.
Las industrias metálicas básicas lideraron el crecimiento con un alza del 11,8%, seguidas de productos químicos (+11,0%), madera y papel (+8,4%) y alimentos y bebidas (+6,2%). También avanzaron productos de metal (+3,6%), refinación del petróleo (+3,4%) y muebles y colchones (+3,4%).
En el otro extremo, otros equipos eléctricos registraron la caída más pronunciada del mes (-25,3%), seguidos de maquinaria y equipo (-16,8%) y productos textiles (-15,9%). Prendas de vestir, cuero y calzado cayeron 8,4%, los insumos para la construcción 7,2%, y automotores y autopartes 3,5 por ciento.
El análisis por grandes agregados del CEU-UIA sobre el período enero-junio mostró que la producción de bienes durables y semidurables fue el principal factor de arrastre negativo, con una incidencia de -1,7 puntos porcentuales y una contracción del 21% frente al mismo período de 2025.
La menor demanda interna en vehículos de transporte, electrodomésticos y equipos de uso doméstico explica ese retroceso.
Le siguieron en impacto negativo las prendas de vestir, cuero y calzado (-0,6 p.p. y -14% interanual), que se consolidan como uno de los sectores de peor desempeño de la industria, y las industrias vinculadas a la cosecha (-0,6 p.p. y -6% acumulado), afectadas en parte por una base de comparación elevada respecto del fuerte desempeño agropecuario de la primera mitad de 2025.
La producción destinada al consumo masivo fue el único agregado con incidencia positiva sobre el nivel general: aportó 0,7 puntos porcentuales y registró un crecimiento acumulado del 1,8%, traccionado por productos farmacéuticos, artículos de higiene y limpieza, y algunos segmentos de alimentos y bebidas.
