Francia espera que la Comisión Europea concrete el compromiso que le dio sobre las garantías en la puesta en marcha del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, que entra en vigor a partir del próximo 1 de mayo.
Francia espera que la CE responda "rápidamente" a sus exigencias dentro del acuerdo con el Mercosur
Se trata de las cláusulas de salvaguarda que se activarían en caso de una afluencia extraordinaria de productos agrícolas desde el bloque sudamericano.
El portavoz adjunto del Ministerio de Exteriores, Glenn Salic, señaló que su país será "intratable en la concreción rápida" de ese compromiso para que se incluyan esas garantías.
El progreso del acuerdo con el Mercosur
En una rueda de prensa, el portavoz puntualizó que eso incluye las llamadas cláusulas de salvaguarda que se activarían en caso de una afluencia extraordinaria de productos agrícolas desde los países de Mercosur.
También las cláusulas espejo para que no entren en el mercado europeo productos agroalimentarios sudamericanos que no se hayan sometido a las mismas reglas sanitarias o ecológicas que tienen que cumplirse en la UE y un refuerzo de los controles sanitarios.
Preguntado sobre si Francia va a tomar medidas teniendo en cuenta la entrada en vigor provisional del acuerdo desde el 1 de mayo, el portavoz no quiso entrar en la cuestión más allá de recordar la oposición de su país al texto tal cual.
Francia ha intentado impedir el compromiso UE-Mercosur desde el proceso negociador, que se prolongó durante dos décadas, porque considera que algunos sectores de su agricultura saldrán muy perjudicados, en particular los de la carne de vacuno y de pollo, así como el de la remolacha de azúcar.
La entrada en vigor provisional desde mayo, muy criticada por París, fue decidida a finales de febrero pasado por la Comisión Europea, amparándose en que eso pasaba a ser posible con la ratificación ya finalizada de varios de los miembros del bloque sudamericano.
Apertura comercial
La Comisión Europea confirmó a finales de marzo que el entendimiento comercial entre la Unión Europea y el Mercosur entrará en vigencia de manera provisional el próximo 1° de mayo.
El cuerpo decidió avanzar de esta forma, mientras la justicia europea define el pedido de investigación sobre la validez del tratado que interpusieron los países que se oponen al pacto.
La decisión permitirá que las reducciones arancelarias y las cuotas de exportación acordadas comiencen a operar sin esperar la ratificación total de todos los parlamentos nacionales de la Unión Europea.
El mecanismo de aplicación provisional se centrará en el pilar comercial, el cual es competencia exclusiva de las instituciones comunitarias de Bruselas.
La aplicación provisional afectará principalmente a los capítulos de eliminación de aranceles industriales y agrícolas.
Los países del Mercosur deberán completar sus procesos internos de notificación antes de la fecha límite para acceder a los beneficios en el plazo previsto.
Esta modalidad permite que las empresas operen bajo las nuevas reglas mientras continúa el proceso de ratificación de los componentes de diálogo político y cooperación en los estados miembros de la UE.
El acuerdo crea un mercado de más de 780 millones de consumidores y busca reducir los costos operativos para las exportaciones de ambos lados del Atlántico, eliminando gravámenes que en algunos sectores superan el 30%.