Brasil aumentó su déficit en cuenta corriente hasta el 3,50% del producto interior bruto (PIB) en los últimos doce meses concluidos en julio, frente al 3,43% registrado el mes anterior.
Para continuar, suscribite a Somos Pymes. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITEEl rojo en renta primaria aumentó en 1.400 millones de dólares.
Brasil aumentó su déficit en cuenta corriente hasta el 3,50% del producto interior bruto (PIB) en los últimos doce meses concluidos en julio, frente al 3,43% registrado el mes anterior.
Así lo mostró el más reciente informe del Banco Central del país.
El saldo negativo en el período sumó 75.300 millones de dólares, de acuerdo con los datos del organismo emisor brasileño.
La diferencia entre lo que el país ingresó y gastó en las transacciones internacionales relativas a comercio, rentas y transferencias fue aún mayor en comparación con los doce meses concluidos en julio de 2024, cuando equivalía al 1,37% del PIB.
Solo en julio de este año, el déficit en cuenta corriente brasileño alcanzó los 7.100 millones de dólares, lo que supone un incremento de en torno un 37% con respecto al mismo mes de 2024.
Esto se debió a una reducción de 514 millones de dólares el superávit de la balanza comercial, por el mayor volumen de importaciones, mientras que el déficit en renta primaria aumentó en 1.400 millones de dólares.
No obstante, Brasil recibió en julio pasado 8.300 millones de dólares en inversión extranjera directa (IED), un 15% más frente al mismo mes del año anterior, según el Banco Central.
En los últimos doce meses concluidos en julio, la inversión extranjera directa fue de 68.200 millones de dólares (3,17% del PIB), lo que equivale a una subida de cerca del 5% con respecto al periodo finalizado en julio de 2024.
Por otro lado, el nivel de reservas internacionales del país sudamericano subió en julio hasta los 345.100 millones de dólares, tras añadir 671 millones en relación al mes anterior.
Después de crecer un 3,4% en 2024, todos los pronósticos indican que la economía brasileña está en fase de desaceleración, lo que limitará la expansión del PIB del país a entre un 2 y 2,5% este año.
El Gobierno anunció el martes la compra directa de diversos productos alimenticios de sectores afectados por los aranceles impuestos al país por Estados Unidos.
En principio, las compras gubernamentales, cuyas cantidades no fueron precisadas, están centradas en açaí, uvas, agua de coco, miel, mango, pescados y castañas, que serán destinados a la alimentación en escuelas, universidades, hospitales, las Fuerzas Armadas y prisiones, entre otros entes estatales.
"La acción contemplará a agricultores familiares y empresas que dejaron de exportar hacia Estados Unidos en función de los aranceles impuestos" por el Gobierno del presidente Donald Trump, según una decisión oficializada en el Diario Oficial.
El ministro de Desarrollo Agrario, Paulo Teixeira, explicó que, otros productos alimenticios afectados por los aranceles, como el café o la carne bovina, no se contemplan por ahora, pues "tienen otros mercados en el mundo".
La ampliación de los planes de compra gubernamentales es parte de un paquete de ayuda diseñado por el Gobierno para minimizar el efecto de la decisión del presidente Donald Trump que gravó en un 50% a gran parte de las exportaciones brasileñas hacia Estados Unidos.
Trump lo justificó en un supuesto déficit comercial, desmentido por los propios datos estadounidenses, que dan cuenta de que el intercambio bilateral es favorable a la mayor economía del mundo.
Pero sobre todo, alegó motivos puramente políticos, al denunciar una supuesta "caza de brujas" contra el ex presidente brasileño Jair Bolsonaro y exigir que cese el juicio por golpismo que el líder de la ultraderecha enfrenta en la Corte Suprema de Brasil.
Además de ampliar las compras gubernamentales a algunos de los sectores directamente afectados, el Gobierno brasileño ha anunciado créditos por 40.000 millones de reales (7.400 millones de dólares o 6.340 millones de euros) para empresas que exportan hacia el mercado estadounidense.
Más allá de esas medidas internas, Brasil ha lanzado una fuerte ofensiva comercial dirigida a buscar nuevos mercados, a fin de sustituir las operaciones con Estados Unidos, que en 2024 fueron equivalentes al 12% del total de las exportaciones brasileñas.
Esta misma semana, el vicepresidente y ministro de Industria y Comercio, Geraldo Alckmin, encabezará una misión comercial en México, a la que seguirán contactos similares con India, previstos para septiembre próximo.
Este lunes, autoridades de Brasil y Canadá anunciaron que, en octubre, se retomará la negociación para un acuerdo de libre comercio entre ese país norteamericano y el Mercosur, que también integran Argentina, Uruguay y Paraguay, con Bolivia en proceso de adhesión.
En el horizonte del Gobierno brasileño también figura la posible conclusión este mismo año del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), así como una ampliación del comercio con los países del sudeste asiático, entre otras posibilidades.
