Argentina ya tiene su primer café con sello de origen, cultivado, cosechado y procesado íntegramente en el país, por lo cual dejó de ser importador exclusivo del grano.
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SUSCRIBITELa iniciativa fue liderada por la empresa privada Cabrales y el Instituto de Desarrollo Productivo (IDEP).
Argentina ya tiene su primer café con sello de origen, cultivado, cosechado y procesado íntegramente en el país, por lo cual dejó de ser importador exclusivo del grano.
El producto fue presentado por Cabrales, la compañía argentina comercializadora de café, y el Instituto de Desarrollo Productivo (IDEP) de Tucumán, la provincia del noroeste argentino donde se cultiva el producto.
Según los desarrolladores del proyecto, las condiciones agroclimáticas de la provincia norteña han permitido alcanzar un grano con características sensoriales "únicas", un café de cuerpo «equilibrado y aroma persistente".
Según Martín Cabrales, presidente de la firma Cabrales, se demostró que "el suelo argentino, con el cuidado y la técnica adecuada, puede dar un café de excelencia que no tiene nada que envidiarle a los grandes orígenes del mundo".
"Nos enorgullece contribuir al desarrollo de este proyecto pionero que pone a Argentina en el mapa como productor de café, y sienta las bases para un futuro en el que el café argentino no solo sea un producto de consumo, sino también de producción nacional", resaltó el empresario.
Hasta ahora, el café que se consume en Argentina es importado en su totalidad, con Brasil como principal proveedor.
“Avanzamos en este nuevo rumbo productivo a partir de una política público-privada impulsada por el Gobernador Osvaldo Jaldo para convertir a Tucumán en el principal productor de café de Argentina", destacó el vicepresidente del IDEP, Juan Casañas.
"En esta línea, realizamos acciones de promoción y formación técnica para los productores locales junto a Cabrales y, si bien, aún atravesamos una etapa experimental; los avances agronómicos son positivos y nos permiten seguir proyectando el desarrollo del café en la Provincia como un cultivo intensivo en mano de obra”, ilustró.
Junto al presidente de Cabrales S.A., y el vicepresidente del IDEP también participaron el subsecretario de Desarrollo Productivo, Martín Lazarte; y los productores locales, Mariano Jasisnky y Juan Carlos Olmedo.; el gerente general de Cabrales S.A., Ignacio Navia; el gerente de operaciones, Manuel Cabrales y, el gerente de planta, Mariano Gagey.
"Para que la gente dimensione, en el café a nivel mundial trabajan 125 millones de personas y Argentina paga 500 millones de dólares que se van a Colombia, Brasil y Vietnam para traer café. Nosotros, por la superficie que tenemos vemos la potencialidad. Calculo que a la mitad de esa producción la vamos a poder abastecer", definió Casañas.
El desarrollo del cultivo se localizó en distintas zonas de la provincia.
“En Tucumán, desde Alberdi hasta Burruyacú, estamos en una fase productiva y experimental, donde seguimos paso a paso junto con instituciones como la Fundación Miguel Lillo, la Estación Experimental Obispo Colombres, el INTA, cómo se viene dando, y hasta ahora son muy buenos los resultados y muy buenas las expectativas”, precisó el vicepresidente del IDEP.
En relación con las variedades, el funcionario indicó: “Las variedades que estamos probando, y algunas ya llevan más de 18 años produciendo acá en Tucumán, porque eran plantas que se trajeron, no había plantación, pero sí hubo plantas en lugares donde hemos encontrado hasta 20 plantas que se habían ido multiplicando, nos hace creer que el borbón rojo, gueisha, entre otras".
"Debe haber unas 30 variedades en Tucumán. Hay que esperar un poco más para ir a recomendar variedades. Los productores están probando y hay algunos que están haciendo una variedad que le llamamos nativa que hace 40 años en la gobernación de José Domato se hizo algún ensayo que después no se siguió y hay plantas que han ido sobreviviendo y hay gente que la ha ido multiplicando”, graficó.
Respecto a los próximos pasos, Casañas sostuvo: “Los pasos siguientes son seguir trabajando con los productores. Cabrales es uno de los compradores con el cual venimos trabajando, pero esto también ha hecho que Café Martínez y todos los otros cafés a nivel nacional quieran venir a trabajar con nosotros. Tenemos un pacto y un trabajo conjunto con Cabrales, lo cual nos permite rediseñar una estrategia comercial”.
Asimismo, señaló el fortalecimiento del respaldo técnico: “Hay que darle un marco científico, eso lo hacemos con la Estación Experimental Obispo Colombres (EEAOC) y el INTA, ahora estamos por hacer un banco de germoplasma en la EEAOC con las variedades que tenemos. Eso nos va a permitir seguir una investigación a largo plazo".
"Son procesos, son largos, tardan más de tres años en entrar a producir y vamos a tardar un poco más en sacar conclusiones válidas, pero ya se despertó el monstruo del café y las expectativas son muchas, son altas y mucha gente está queriendo jugar ese partido”, añadió.
En cuanto a la superficie implantada, aseveró: “En Tucumán hay alrededor de 35 hectáreas plantadas, creo que –a futuro- podemos llegar tranquilamente a las 9.000 hectáreas de café”.
