Google DeepMind y el Reino Unido abrirán este año el primer laboratorio científico totalmente robotizado en suelo británico.
Google DeepMind abrirá su primer laboratorio de IA totalmente robotizado
Se pondrá en marcha un modelo social que busca "romper las barreras de clase".
Así lo anunció el viceprimer ministro y titular de Justicia de la nación, David Lammy, en la Cumbre de Impacto de la IA de Nueva Delhi.
Emplazamiento del laboratorio robotizado
"Hemos formado una nueva asociación con Google DeepMind para ayudar a convertir la IA de vanguardia en beneficios reales para los trabajadores, incluyendo un plan para que la empresa abra su primer laboratorio de investigación automatizado en el Reino Unido este año", dijo el funcionario durante su presentación en el evento tecnológico.
Lamy presentó esta infraestructura como la punta de lanza de un modelo social que busca "romper las barreras de clase".
En ese contexto, se plegó al consenso mayoritario de la cumbre sobre la necesidad de democratizar el poder de la IA para evitar un nuevo colonialismo digital de las élites tecnológicas.
"El primer camino ante nosotros vería a la IA concentrando la riqueza y el poder en cada vez menos manos, dejando a millones de personas sin trabajo y sin voz, y como resultado, la sociedad se vería disminuida", exclamó.
El nuevo uso de la Inteligencia Artificial
La colaboración con Google DeepMind, la división de IA de Google con sede en Londres, se materializará en la creación de un laboratorio completamente autónomo.
La IA no solo procesará datos, sino que dirigirá brazos robóticos para realizar experimentos químicos y físicos las 24 horas del día sin intervención humana.
Lammy urgió a tomar medidas políticas inmediatas tras advertir de que la revolución de la IA será mayor que la industrial y que, por su extrema rapidez, no permitirá los márgenes de adaptación del pasado.
"Si no elegimos activamente el camino de la democratización, caminaremos dormidos hacia la exclusión", aseveró Lammy.
Y sentenció que la actual revolución tecnológica exige una gobernanza que priorice el impacto social y la soberanía científica sobre los intereses de los grandes monopolios.