La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, elogió la disciplina fiscal empleada por el Gobierno nacional.
La titular del FMI valoró la disciplina fiscal ejecutada por el Gobierno
Kristalina Gerogieva pidió "cortarle la cabeza” al populismo.
Asimismo, expresó que el país está sentando las bases de la estabilidad macroeconómica y criticó las políticas centradas en el populismo.
La dirección del plan económico
En la Conferencia Internacional de Banca organizada por el Banco Santander, la economista búlgara destacó que “Argentina lo está haciendo muy bien al sentar las bases para el crecimiento, la estabilidad macroeconómica y financiera".
"El país será recompensado por ello”, avizoró.
Durante su presentación en un panel compartido con la presidenta de la entidad financiera, Ana Botín, la directiva incluyó al país entre las naciones que reforzaron sus políticas presupuestarias tras atravesar contextos críticos.
Lo dijo tras la aprobación de la tercera revisión del programa vigente, lo que habilitará un desembolso de unos US$ 900 millones hacia comienzos de diciembre, una vez que se concrete la ratificación del Directorio Ejecutivo.
En sintonía con el discurso del mandatario chileno José Antonio Kast, Gerogieva puso en valor la prioridad de mantener la disciplina fiscal.
En ese sentido, sostuvo que “el populismo trae pobreza” y sentenció que "hay que cortarle la cabeza”.
El contexto internacional
En paralelo, la titular del FMI planteó reparos en relación al escenario global complejo, donde la deuda pública mundial se acerca al 100% del PIB y economías avanzadas como Estados Unidos registran un déficit del 6% y una deuda de 40 billones de dólares.
En este sentido, Georgieva remarcó que el crecimiento económico por sí solo no resolverá los desequilibrios si los gobiernos no aplican una estricta contención del gasto.
En relación con la Inteligencia Artificial, alertó sobre posibles riesgos de inestabilidad financiera por sobreexpectativas.
Y estimó que la IA afectará al 40% de los empleos mundiales en un horizonte de 3 a 5 años.
Aun con estas advertencias, el organismo prevé una mejora del 3,1% en la economía global, impulsada por el dinamismo del sector privado, el fortalecimiento institucional en mercados emergentes y el avance tecnológico.